Editorial: | |
Año de edición: | 2026 |
Páginas: | 488 |
P.V.P. | 21,90 euros |
Sinopsis:
Marta Aguilera es una periodista admirada y odiada a partes iguales, una profesional acostumbrada a nadar entre criminales y que sabe cómo se consigue una primicia. Nunca se doblega ante nadie, y mucho menos si es un hombre. Pero cuando recibe una noticia inesperada, queda en shock: un tumor de extraña naturaleza quizá termine con su vida antes de que pasen dos meses. Sin embargo, lo que decide es romper con todo y, sin encomendarse a nadie, invertirá las semanas que le quedan en impartir justicia. La justicia a la que a veces no llegan las fuerzas del orden.
La inspectora Daniela Gutiérrez es una policía atribulada. Siente que su carrera está tocando fondo, tiene serios problemas con el alcohol y la relación con su hijo está más deteriorada que nunca. En el pasado, un atentado terrorista cubrió de sombra su vida. Pero nadie está más cerca que ella de atrapar al asesino del Talión. Deberá seguir un reguero de sangre que va de Madrid a Málaga y de la Cañada Real al País Vasco. El cerco se estrecha sobre el caso más apasionante que ha tenido, pero mientras la investigación avanza hay alguien en su vida que corre el riesgo de alejarse para no regresar jamás.
Fuente: web de la editorial
Opinión personal:
Lo reconozco, tengo delito. Después de haber disfrutado de los
otros libros de Santiago, aún tenía pendiente su novela debut. Un vacío difícil
de justificar que por fin he podido subsanar con esta edición revisada que
Reservoir Books ha decidido publicar. La demora ha valido la pena porque me he
encontrado con un thriller adictivo que avanza con un pulso narrativo
implacable. La he leído casi de un tirón, con esa sensación tan gratificante de
no querer que se acabe una historia que te tiene atrapada y en vilo de
principio a fin.
El título de la novela no es en absoluto casual y funciona
casi como una declaración de intenciones, adelantando con bastante claridad el
rumbo que tomará la trama. La ley del talión, el ojo por ojo y diente por
diente, atraviesa toda la narración y se convierte en el verdadero motor de la
historia. Marta Aguilera es una periodista de sucesos, desahuciada médicamente
y sin nada que perder, que pretende despedirse de este mundo haciendo un poco
de ruido. Ha decidido impartir justicia y quitar de la circulación ciertos
“escombros” de nuestra sociedad. La inspectora Gutiérrez, una mujer marcada por
un pasado que condiciona su manera de mirar el mundo, será la encargada de
darle caza…
Dos son los temas esenciales sobre los que pivota su
argumento: la venganza y la justicia. Santiago Díaz firma aquí un thriller que va
mucho más allá del clásico ¿quién es el asesino? para plantear un debate
moral constante sobre si es o no legítima la venganza cuando el sistema falla y
quién decide dónde está la frontera entre castigo y crimen. Unos crímenes que
van unidos a las historias personales que se esconden detrás. El lector avanza
cuestionando sus propias certezas a medida que la historia se oscurece.
Los capítulos breves y el ritmo vertiginoso favorecen una
lectura compulsiva. El estilo del autor es directo y se percibe claramente su
experiencia como guionista en la forma de plantear las escenas, muy visuales, y
en unos diálogos que fluyen con naturalidad. La novela lanza una mirada crítica
hacia las grietas del sistema judicial y hacia el hartazgo social ante
determinados crímenes que parecen quedar impunes.
Santiago apuesta por personajes con aristas, capaces de
incomodar al lector tanto como de generar empatía. Me ha gustado mucho
Pichichi, que nunca ha tenido suerte en la vida. El contexto urbano se desplaza
hasta áreas más periféricas o marginales de Madrid, reflejando la diversidad
social y mostrando barrios donde la rutina convive con el crimen.
En definitiva, una novela que se lee con avidez y el pulso
acelerado, confirmando a su autor como una de las voces más interesantes del
thriller nacional. Una lectura absorbente que plantea preguntas incómodas,
ideal para quienes buscan historias que atrapan y, al mismo tiempo, te obligan
a reflexionar.
Nota para Santiago Díaz: me quito el sombrero por esta novela
y espero con expectación la llegada de El amo, el nuevo caso de Jotadé.


Fue su primer libro y me encantó. A partir de ahí todo es historia. Cada vez que sale un libro suyo, me lo leo. Es una apuesta segura.
ResponderEliminarSaludos, Isa