Sinopsis:
Un joven descubre el cadáver de una chica debajo de una
gruesa capa de hielo en un parque del sur de Londres.
La detective Erika Foster será la encargada de dirigir la
investigación del caso, mientras lucha contra sus propios demonios personales.
Cuando Erika comienza a indagar en el pasado de la víctima, todo parece apuntar
que su asesinato está conectado con el homicidio de otras tres mujeres que han
sido encontradas con signos de estrangulación, las manos atadas y,
sospechosamente, también bajo las aguas congeladas de otros lagos en
Londres. Poco a poco, Erika se aproxima a la verdad, sin sospechar que
el asesino quizá también la observa y se acerca cada vez más a ella.
Opinión personal:
Cuando leí la
sinopsis de este libro no pude resistirme a leerlo, aun sabiendo que "Te
veré bajo el hielo" es la primera entrega de una serie protagonizada por la
inspectora Erika Foster. Hoy os traigo mis impresiones sobre una novela que
venía avalada por las críticas y su éxito de ventas y que ha cumplido
sobradamente con las expectativas que me planteé antes de su lectura.
Te veré bajo el
hielo comienza con un prólogo impactante en el que una chica, que se encuentra en
evidente estado de embriaguez, es asaltada brutalmente. Cuatro días después de
su desaparición, un joven jardinero municipal del museo Horniman realiza el
macabro descubrimiento del cuerpo de Andrea Douglas-Brawn bajo la capa de
hielo de un lago. La joven pertenece a una familia muy poderosa e influyente
que desde primera hora intentará manejar la investigación a su antojo. Pero se
va a topar con un hueso duro de roer porque la investigación del caso le será
asignada a la inspectora jefe Erika Foster, quien proviene de la policía
metropolitana de Manchester. La víctima parecía tener una vida perfecta, pero
cuando la inspectora comienza a indagar aflorarán aspectos muy turbios. ¿Quién
quería a Andrea muerta? Y ¿Qué hacía la víctima en aquella zona tan deprimente
de Londres? La investigación se complica con la aparición de una nueva víctima a
la vez que Erika será relevada formalmente del servicio, a la espera de una
investigación interna y una evaluación psiquiátrica sobre su capacidad para
continuar en el cuerpo policial.
La novela cuenta con un comienzo ante el que es difícil no seguir
leyendo, porque desde el mismo momento en que se descubre el cadáver, el lector
necesita conocer los motivos así como la identidad del asesino. La historia se
estructura en un prólogo más 83 capítulos de corta extensión, lo que dará
dinamismo a la lectura, y un epílogo. Uno de los puntos fuertes de esta novela
son sus personajes, sobre todo el de su protagonista principal, Erika Foster, a
quien vamos a conocer en uno de sus peores momentos. Ella fue considerada una
estrella emergente de la policía, siendo ascendida a inspectora jefe después de
atrapar a un asesino en serie. Pero todo se complicó durante una redada contra
el narcotráfico, y estando a cargo de doce agentes perdió a cinco de ellos, siendo uno su propio
esposo, el inspector Mark Foster. Erika lo ha perdido todo: a su marido, una
vida que adoraba en el norte, rodeada de amigos, su hogar. Aferrarse al trabajo
es lo único que le evita caer en una espiral de autodestrucción. Su autor revela lo suficiente para que el
lector vea a Erika como una mujer fuerte y nos hace partícipes del
indescriptible dolor que la envuelve.
Esta historia
está narrada en tercera persona por un narrador omnisciente que va mostrando al lector los
diferentes puntos de vista de todos y cada uno de sus personajes, incluido el
del asesino, del que sabremos sus
movimientos pero nunca su identidad. Pero esto no le va a restar
dramatismo a la novela. Robert Bryndza utiliza una prosa sencilla y clara, con abundancia de diálogos y
predominio de un ritmo ágil, lo que posibilita que la lectura fluya
sola. Su intensa trama está correctamente planteada y desarrollada, logrando
mantener la intriga en torno a lo que está sucediendo hasta los últimos
capítulos, cuando conseguimos encajar todas las piezas de un complicado puzle
de forma coherente y sin fisuras. El
autor se nos revela como un maestro en el manejo de la intriga y el suspense. Toda la acción de esta novela se va a
desarrollar en la ciudad de Londres y el autor ha logrado crear una novela
oscura y muy gráfica, recreando la atmósfera con tal realismo, que la nieve y
la lluvia parecen traspasar las páginas de la novela.
Son varios los
temas que se suceden en este libro, aunque el principal es el de descubrir la
identidad del asesino que ha acabado con la vida de la joven Andrea. También se aborda la impunidad con la que borran sus
actos delictivos cuando los implicados pertenecen a las altas esferas de la
sociedad, la miseria imperante en los barrios conflictivos de la ciudad y cómo
la política siempre intenta inmiscuirse en las investigaciones policiales. La combinación
de todos ellos da lugar a una lectura que mantiene la intriga y la tensión en
todo momento.
En resumen, Te
veré bajo el hielo es un thriller de misterio con una intrincada trama en la
que todo el mundo esconde sus propios secretos. Es la primera entrega de una
serie que estará protagonizada por la inspectora Erika Foster, un personaje
fuerte pero que se encuentra desgarrado por el dolor de la tragedia en la que
su marido perdió la vida. Aunque este libro forme parte de una serie, es autoconclusivo y se puede leer independientemente del resto. Una novela de lectura fluida que logra atraparte desde su mismo prólogo y
que cuenta con un final totalmente sorprendente, con la que he disfrutado y que
recomiendo.
Y como siempre digo: esta es la opinión de una simple amante de la lectura, no de una crítica literaria.
Su autor:
Robert
Bryndza es el autor bestseller número 1 en Amazon, en USA Today y
en The Wall Street Journal. "Te veré bajo el hielo" es
su primer thriller, con el que ha
vendido un millón de ejemplares y que ha sido traducido a 24 idiomas.. Bryndza
es también autor de otras novelas dentro del género de la comedia romántica.
Nacido en Inglaterra, actualmente vive en Eslovaquia