Editorial: | |
Año de edición: | 2026 |
Páginas: | 544 |
P.V.P. | 22,90 euros |
Sinopsis:
1275. Mathilde, hija bastarda de un conde francés, contrae matrimonio con don Pedro de Lara, un poderoso duque de Castilla. Al abandonar su tierra natal y la refinada corte francesa, la joven debe adaptarse al frío castillo de su esposo, en un reino asediado por una crisis de sucesión y una guerra a la que su marido ha de marchar.
Sin apenas hablar una palabra de castellano, Mathilde se quedará sola en las inmensas estancias de piedra que ahora son su hogar, rondada por la anciana duquesa viuda y sus turbias sirvientas. Pronto empezará a sentir que la sombra de la anterior esposa de don Pedro, muerta en extrañas circunstancias, se cierne sobre ella…
Fuente: web de la editorial

Opinión personal:
Cuando Andrea D. Morales me conquistó el año pasado con La biblioteca de Córdoba, sabía que su próxima novela estaría encabezando mi
lista de pendientes. A mediados de mayo tuve la suerte de asistir a la
presentación de este libro en el Real Círculo de la Amistad de Córdoba, y
después de acompañarla por la Córdoba califal en su anterior trabajo, esta vez
la autora me proponía un salto a la Castilla del siglo XIII, a la corte de
Alfonso X, de la mano de una protagonista que ya prometía dar mucho juego desde
la sinopsis, como así ha sido.
Hija bastarda reconocida de un conde francés, Mathilde se
casa con don Pedro de Lara, duque de Valdívar y consejero directo del rey. Sin
hablar el idioma, sin conocer las costumbres y sin un solo aliado tras los
muros de un castillo que ahora debe considerar su hogar, deberá aprender a
sobrevivir en territorio hostil mientras todos a su alrededor le dan la
espalda. Atrapada en una madeja de intrigas políticas y lealtades difusas, con la
inquietante presencia en cada rincón de la anterior esposa de don Pedro, muerta
en circunstancias que nadie quiere explicar del todo, ni ella misma sabe a
veces si es la víctima que están a punto de devorar o la estratega que podría
cambiar el rumbo de Castilla…
En esencia, esta es la premisa de una novela de ficción
histórica maridada con sutiles notas de misterio. Dado que su personaje
principal y muchos de los secundarios que la acompañan son fruto de la
imaginación de la autora, esta se permite ficcionar buena parte de la trama. En
ella destaca especialmente el papel de la mujer en la Edad Media, la rutina
cotidiana que marcaba sus vidas, la rigurosa disciplina que se les imponía
desde la infancia y el concepto de bastardía.
Cuenta con una lenta cadencia en su inicio y la ambientación
tan cuidada frena un poco el pulso narrativo, que luego, cuando arranca, ya no
te suelta. A mí, que disfruto la novela histórica sin prisa para poder paladear
todos sus matices, no me ha importado.
La autora vuelve a demostrar el mismo rigor documental con el
que ya me sorprendió tanto en su anterior libro y que se materializa en la
contundencia con la que ha elaborado la sobresaliente ambientación. La obra
reconstruye la corte de Alfonso X, la crisis sucesoria que sobrevuela la trama,
las luchas contras los benimerines, además del papel, tantas veces silenciado,
de las damas medievales que administraban tierras y vasallos mientras sus
maridos guerrean. En una época de gran efervescencia cultural en la península
Ibérica, en la que las mujeres no elegían esposo, sino que lo aceptaban,
Mathilde se erige como una mujer que se niega a perder su voz y su identidad.
En definitiva, una novela que combina con acierto el rigor de
la novela histórica y el misterio, poniendo el foco en esas mujeres que
gobernaban desde la sombra mientras la Historia con mayúsculas se escribía a su
alrededor sin mencionarlas. Andrea D. Morales se consolida con esta novela como
una de las voces más sólidas del género histórico en España.






Hola, Marina:
ResponderEliminarEste no me tienta mucho, así que no creo que me anime, pero muchas gracias por la entrada.
Un beso.