Editorial: | |
Año de edición: | 2026 |
Páginas: | 416 |
P.V.P. | 12,90 euros |
Traductor: | Paula Parra Cotelo |

Opinión personal:
Llevo años esperando una nueva novela de Franck Thilliez,
aunque ya estoy acostumbrada a este goteo irregular de publicaciones. Me
conquistó con la serie del inspector Franck Sharko, uno de mis personajes
literarios favoritos, y desde entonces cada nuevo título me genera una
expectación enorme. Os adelanto que esta primera entrega de lo que parece ser
una trilogía, no me ha defraudado. Me ha bastado con pasar las primeras páginas
para comprobar que el maestro francés no ha perdido ni un ápice de su capacidad
para atraparme cual tela de araña.
Un cadáver sin rostro en el maletero de un coche robado, una
escritora que firma con seudónimo masculino y una villa entre dunas donde el
viento nunca calla. Así arranca esta novela, y ya os aviso: no es una lectura
para días de playa.
La novela avanza por dos carriles paralelos. En la Costa de
Ópalo, Léane Morgan, autora de thrillers, regresa a la casa donde perdió a su
hija Sarah cuatro años atrás. Su marido, Jullian, ha sufrido una agresión y no
recuerda nada, ni siquiera lo ocurrido a su hija. Lo que ella va encontrando en
la casa no encaja con el hombre al que creía conocer. Mientras tanto, cerca de
Grenoble, el policía Vic Altran investiga el cadáver mutilado del maletero de
un coche tras una persecución que acaba en accidente. Junto a su compañero,
tendrá que tirar de un hilo que parece conducir a una historia mucho más
siniestra de lo que ambos imaginaban. Dos escenarios, dos investigaciones, un
montón de chicas desaparecidas y un pasado que no está dispuesto a quedarse
quietecito…
Thilliez implica al lector en un juego metaliterario en el
que no basta con descubrir quién está detrás de los crímenes. También hay que
averiguar qué parte de lo que sabemos es cierta y qué nos estamos dejando por
el camino. Hay palabras subrayadas, números que se repiten, un pececillo
tropical que da pie a la primera frase. Juega con nosotros, nos reta a fijarnos
en todo, nos hace desconfiar de lo que estamos leyendo y consigue que cada
pista, aunque nos parezca insignificante, cambie por completo nuestra
interpretación de los acontecimientos. ¡Y ya tenemos el lío montado!
Como una boya a la deriva destaca el personaje de Léane. Una
mujer que se anestesia con alcohol para olvidar el dolor que arrastra, se
esconde tras un nombre falso y toma decisiones cada vez más turbias. La
desaparición de Sarah ha condicionado su vida, su relación con Jullian y hasta
su manera de enfrentarse al mundo, y resulta fácil comprender su desesperación
cuando empiezan a tambalearse las pocas certezas que le quedaban. Vic es su
contrapunto, un policía con hipermnesia, incapaz de olvidar una cara, una cifra
o el precio de una chocolatina, con un divorcio a cuestas y una hija
adolescente que no le habla. Su compañero Vadim, con su mala leche y su termo
de café, aporta los escasos respiros de humor. En cuanto a los malos, prefiero
que los descubráis vosotros.
Si algo caracteriza a Franck Thilliez es su capacidad para
crear atmósferas inquietantes, y aquí vuelve a demostrarlo. El invierno, la
niebla que lo engulle todo, mareas que dejan aislado un fuerte y la Navidad de
fondo, que lo hace todo más cruel. Hay escenas muy duras, con mutilaciones y
torturas, que no son para estómagos sensibles. Los capítulos son cortos, hay
mucho diálogo y el ritmo es implacable, así que se lee casi sin respirar.
El final es arriesgado, de los que o te hacen aplaudir como
si no hubiera un mañana o levantar una ceja y acordarte de los ancestros del
autor. A mí me ha parecido correctísimo, aunque tenía la respuesta delante de mis
narices no la supe ver hasta darle mil vueltas. Todo encaja con lo que el libro
propone, pero hay que querer entrar en el juego.
En definitiva, un thriller retorcido, oscuro y adictivo, de los que te
mantienen haciendo cábalas mientras lees. Franck Thilliez nos propone un auténtico
rompecabezas metaliterario en el que desconfiar de todo se convierte casi en
una obligación. Si os gustan las novelas negras que os obligan a replantearos
vuestras teorías una y otra vez, esta puede ser una buena opción.






No hay comentarios:
Publicar un comentario