Editorial: | |
Año de edición: | 2025 |
Páginas: | 608 |
P.V.P. | 22,90 euros |
Sinopsis:
Zarauz, 1568. Bartolomé de Irigoyen, maestro astillero, lucha por preservar su legado tras el desastre sufrido en la construcción del galeón más ambicioso de su carrera: la Santa María.
En un intento desesperado por salvar su negocio y el honor familiar, se adentra en una vorágine de créditos, herencias y alianzas matrimoniales, arrastrando consigo a sus dos hijos.
Cuando Beatriz, una muchacha llena de sueños y convencida de haber encontrado el amor, irrumpe en sus vidas, lo que parecía la solución se convierte en una tormenta que saca a la superficie las heridas del pasado que nunca sanaron entre los dos hermanos Irigoyen, amenazando con el naufragio de la familia. Dolida y humillada, la joven se verá obligada a huir de Zarauz, no sin antes plantar la semilla de una venganza que, tarde o temprano, lo cambiará todo para siempre.
Fuente: web de la editorial
Opinión personal:
Una amiga muy querida me habló maravillas de El valle del
hierro, la anterior novela de esta autora. Tomé nota, como hago siempre, pero
la vida lectora siguió su curso entre novedades, compromisos y lecturas
pendientes, quedando aquella recomendación en suspenso. Sin embargo, la
publicación de su nuevo libro actuó como un recordatorio de que esta vez no
podía dejarlo pasar. Fue una decisión acertada hacerme con un ejemplar porque,
desde las primeras páginas, la historia se impone con fuerza y el resultado ha
sido una lectura redonda en la que cada capítulo empuja al siguiente con
naturalidad y se devoran sin darse cuenta.
Ambientada en la Euskadi del siglo XVI, la novela narra la progresiva
caída de los Irigoyen, una familia vinculada a la construcción naval, tras el
desastre del galeón que debía consagrar el nombre de Bartolomé de Irigoyen para
siempre, poniendo en jaque su legado. A partir de ese momento, una cadena de nefastas
decisiones marcadas por la ambición parece empujar a los personajes un paso más
hacia el naufragio, desencadenando un conflicto que se extiende mucho más allá
del núcleo familiar…
La costa vasca actúa como eje central en esta novela mezcla
de ficción histórica y saga familiar con pinceladas de intriga y aventuras. La
autora convierte la venganza, la humillación y la rabia en motores narrativos, dotando
de un mayor protagonismo a los personajes femeninos. Mujeres sometidas a una
sociedad profundamente patriarcal, en la que la sumisión y el abuso forman
parte de la norma. Muestra con crudeza las limitaciones, abusos e injusticias
que condicionaban el destino femenino, al tiempo que reivindica la capacidad de
resistencia, alianza y supervivencia en un entorno hostil.
En esta novela se pone de relieve la ardua labor de
documentación llevada a cabo por Ane, que se materializa en la contundencia con
la que se ha elaborado la sobresaliente ambientación de los distintos
escenarios, uno de los aspectos más reseñables. Los astilleros de la costa
cantábrica, la vida ligada al mar, la caza de la ballena o los oficios
artesanos no aparecen como meros datos históricos, sino como parte esencial del
entramado narrativo. Este contexto permite al lector sumergirse en un tiempo en
el que el mar marcaba el ritmo de la vida y también de la muerte.
La historia pone el foco sobre temas como la herencia, el
honor, la venganza y en las duras condiciones de vida del siglo XVI. A través
de múltiples tramas entrelazadas que acabarán fusionándose en un final
inolvidable, la autora teje un amplio fresco histórico donde cada decisión
tiene consecuencias irreversibles.
En definitiva, una novela de ficción histórica que arrastra
al lector desde la primera página con la fuerza de un mar embravecido. Una
lectura absorbente, recomendable para quienes disfrutan de historias familiares
intensas, bien documentadas y contadas con maestría. Mi primera cinco estrellas
del año, con eso lo digo todo.






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