Editorial: | |
Año de edición: | 2025 |
Páginas: | 416 |
P.V.P. | 19,95 euros |
Traductor: | Verónica García Pérez |
Opinión personal:
Este es ya el quinto libro que leo de la autora, los
suficientes para acercarme a cada nueva publicación con ciertas expectativas.
Sin embargo, y aunque vuelve a demostrar su capacidad para atraparme, debo
admitir que no es el título que más me ha gustado de todos los suyos. Pero, aun
así, seguiré leyendo todo lo que escriba.
Es difícil hablar de la trama sin revelar demasiado, solo os
diré que parte de una premisa tan sencilla como inquietante, la irrupción de un
hombre aparentemente normal y encantador en la vida de varias personas cuyas
historias, en un primer momento, parecen no tener relación entre sí, y el modo
en que su presencia altera equilibrios que parecían sólidos…
Confieso que al inicio de la lectura estaba algo perdida
porque fiel a su estilo, la autora estructura la novela a partir de varios puntos
de vista, con voces en tercera y primera persona, alternando un presente y un
pasado que acabarán colisionando. Pero a medida que avanzaban las páginas, todo
comenzó a fluir con mayor naturalidad. Ahora bien, no todo me ha parecido
redondo. El ritmo es lento y hay decisiones de algunos personajes que parecen
responder más a las necesidades de la trama. A ello se suma un desarrollo
desigual de algunos personajes y que desde el principio sabes qué está pasando.
Con todo, y pese a estas grietas, la novela consigue mantener el interés.
El personaje masculino que vertebra la historia es, sin duda,
uno de los más perturbadores que ha creado la autora. No es producto
descabellado de la ficción. Podría existir. De hecho, existe. Alguien con una
actitud encantadora, de marido ejemplar, de padre perfecto, capaz de adaptarse
al entorno, de percibir las debilidades ajenas y de ofrecer exactamente lo que
cada persona necesita escuchar. Un experto en navegar en aguas revueltas y saber
gestionar los repentinos cambios de guion. Jewell logra que te metas en su
mente y retrata con precisión los mecanismos de la manipulación emocional y
cómo esta puede pasar desapercibida incluso para quienes se consideran personas
fuertes o con experiencia. Y nos recuerda que el peligro no siempre viene de
fuera, ni adopta formas fácilmente reconocibles. A veces se presenta con una
sonrisa amable y una historia convincente.
En definitiva, una combinación de domestic noir y
suspense psicológico que invita a la lectura pausada, atenta, pero que al mismo
tiempo resulta difícil de soltar. Aunque no haya sido lo esperado, no significa
que sea un mal libro. La mejor valoración, en cualquier caso, la tendrás tú
cuando la leas.






No hay comentarios:
Publicar un comentario