Editorial: | |
Año de edición: | 2026 |
Páginas: | 400 |
P.V.P. | 22,90 euros |
Traductor: | Eduardo Iriarte |

Opinión personal:
En cuanto leí en la sinopsis de este libro las palabras asesino
en serie, supe que sería una de mis próximas lecturas. Hay algo en ese tipo
de historias que despierta mi curiosidad, una mezcla de fascinación y morbo por
querer entender lo que lleva a alguien a cruzar todos los límites. Lo que vino
después fue una lectura absorbente de esas que te empujan a seguir
leyendo hasta altas horas de la madrugada.
El argumento parte de una premisa inquietante. La vida de Jessica
Yardley se desmoronó dieciséis años atrás cuando su marido fue condenado por
ser un asesino en serie. Tras el escándalo, Yardley reconstruyó su existencia, es
una fiscal federal brillante que crio a su hija sola, se refugió en el trabajo
y aprendió a convivir con el peso del pasado. Sin embargo, todo se tambalea
cuando aparece un asesino que copia con precisión el modus operandi de
su exmarido, todavía en el corredor de la muerte a la espera de su ejecución.
El FBI, desconcertado, acude a Jessica en busca de ayuda. Y con eso, se reabre
una herida que parecía haber cicatrizado…
Se nota que el autor, antiguo fisca y abogado defensor penal,
conoce a fondo los engranajes del sistema judicial y juega con nosotros hábilmente.
La parte legal está cuidada, con procedimientos que suenan convincentes y un enfoque
cinematográfico que obliga al lector a visualizar cada escena como si estuviera
frente a un episodio de una serie judicial de televisión, con los
interrogatorios, las pruebas y las estrategias legales.
El pulso no decae gracias a la brevedad de los capítulos,
esos de los que te incitan a seguir leyendo y cuando acuerdas está a punto de
sonar el despertador. Ni siquiera cuando algunas revelaciones se ven venir de
lejos, aunque eso no le resta interés alguno a la historia. De hecho, el autor
juega a que creas saber hacia dónde va todo para, un par de páginas más
adelante, desmontar tus predicciones. ¡¡Atención al desenlace!! Decir
impactante es quedarse corta, me dejó la quijada de abajo a la altura de las rodillas.
Aunque el autor se centra más en la trama que en el
desarrollo de los personajes, su protagonista brilla con luz propia. No es
perfecta, pero si creíble. Una mujer vulnerable que ha aprendido a sobrevivir a
su propio pasado. Yardley no sólo busca al asesino, sino también una forma de
redención porque se siente culpable de no haber visto, en su momento, las
señales.
¿El veredicto? Un thriller legal de ritmo ágil con el que se
inicia una nueva serie, ideal para quienes disfrutan del suspense con tintes
judiciales y protagonistas heridas que no se rinden. Una lectura perfecta para
una tarde de sofá, manta e infusión templada.






Muchas gracias por tu reseña. No conocía ni el libro ni el autor, pero por lo que cuentas creo que podría gustarme, aunque lo de que sea una serie me da un poco de pereza. Un abrazo.
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