Editorial: | |
Año de edición: | 2025 |
Páginas: | 256 |
P.V.P. | 21,90 euros |
Sinopsis:
Cuenca, años sesenta. El día que aparece el cadáver de un vecino conocido como el Legionario, las miradas se dirigen hacia el tipo con quien tuvo una fuerte discusión la noche anterior y que ahora ha huido de la ciudad.
Se trata de un asunto sin complicaciones, según todo el mundo, pero el brigada Andrés Valencia tiene el mal hábito de cuestionar lo más evidente: un rasgo peligroso en una España inmersa en la dictadura. Por este motivo, lo que parecía un caso resuelto se va enredando poco a poco mientras el policía se esfuerza por desentrañar la verdad… Aunque esto signifique poner en duda el relato oficial.
Fuente: web de la editorial
Opinión personal:
Con la avalancha de novedades que llegan continuamente a las
librerías, esta historia no estaba en mi radar hasta que se cruzó en mi camino
y, tras echar un breve vistazo a su argumento, decidí darle una oportunidad. El
resultado ha sido un noir de corte clásico que se presenta como la
primera entrega de una serie cuyo protagonista es un brigada de la Guardia
Civil.
Septiembre de 1960. Andrés Valencia, brigada de la Benemérita,
se desplaza hasta un pequeño municipio de Cuenca para investigar el asesinato
de un hombre apodado el Legionario. Todo apunta a un culpable evidente
que, casualmente, ha desaparecido. Caso cerrado, salvo para Valencia, que tiene
la mala costumbre de no fiarse de lo que parece demasiado evidente. Sin
embargo, todo se complica cuando se antepone un caso más urgente, relacionado
con el entorno familiar de su capitán que deberá investigar extraoficialmente…
Partiendo de esta premisa y siguiendo la voz en primera
persona de Andrés Valencia, con un tono cercano e intimista, la novela avanza al
ritmo pausado de una investigación sin los recursos tecnológicos actuales, con un
reducido número de sospechosos y capítulos breves que contribuyen a mantener la
tensión. Carece de giros sorprendentes y algunos momentos resultan predecibles,
pero eso no le resta interés a una historia donde lo importante no es solo
descubrir al asesino, sino entender por qué todos parecen saber algo, pero
prefieren callarlo.
La novela muestra un sutil retrato social de una España cuyos
pueblos están empezando a vaciarse. El franquismo queda relegado a un segundo
plano, pero su sombra sigue presente en un entorno donde todos se conocen, los
rumores circulan rápido y el silencio pesa más que en una gran ciudad.
Me ha parecido acertada la elección de un guardia civil como
protagonista, sobre todo por lo que aporta al contexto, pero no he podido
empatizar con él. Se va revelando como un hombre escéptico, metódico, devoto de
las palabras raras que anota en una libreta, y una ironía seca que solo aflora
en momentos puntuales. Además, se mueve en una estructura jerárquica que le
impide actuar con libertad y donde cuestionar la versión oficial podía ser
peligroso incluso para alguien con uniforme. El resto de personajes tienen sus
contornos poco definidos, lo suficiente para poder identificarlos.
La reconstrucción de la Cuenca de los años sesenta es
minuciosa y, sin duda, uno de los pilares del libro. Sin embargo, y esto es
algo personal, en más de una ocasión, las abundantes descripciones del entorno,
con un exceso de calles, edificios o costumbres locales, claramente fruto de
una documentación minuciosa, no se integran de forma natural y eso ralentizaba mi
lectura.
En definitiva, un noir de corte clásico y fácil
lectura. Si te gustan las investigaciones de cadencia pausada y con un protagonista
que tiene mucho potencial a desarrollar en las siguientes entregas de la serie,
este libro podría ser para ti.






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