Editorial: | |
Año de edición: | 2024 |
Páginas: | 278 |
P.V.P. | 24,65 euros |
Sinopsis:
Dos cadáveres son hallados en extrañas circunstancias en el sótano improvisado de una nave industrial abandonada. Los detectives Kilyan Kil y Rebecka Pennino serán los encargados de investigar el extraño suceso que sobrecoge a los habitantes de Houston a pocos días de celebrarse la Navidad. Un macabro plan de venganza que traerá de cabeza a todo el Departamento de Policía y en el que las trágicas muertes de la nave industrial no serán más que la carta de presentación de un despiadado asesino.
Fuente: web de la editorial
Opinión personal:
No tenía referencias previas ni grandes expectativas sobre
esta novela, pero sí esa curiosidad difícil de explicar que te empuja a abrir
un libro y ver qué esconde. Y, con esa sensación de que podía haber algo
especial esperándome entre sus páginas, me lancé a su lectura dispuesta a
dejarme sorprender.
A escasos días de las fiestas navideñas, un sintecho descubre
dos cadáveres en el sótano de una nave industrial abandonada de Houston, uno de
ellos con evidencias claras de actos caníbales en su cuerpo. Este doble
asesinato no será un hecho aislado, sino la puerta de entrada a un plan mucho
más amplio y retorcido, intensificándose la sensación de estar dando palos de
ciego. Los encargados de llevar el peso de la investigación son Kilyan Kil y
Rebecka Pennino, dos detectives muy distintos entre sí pero que funcionan de
maravilla juntos. Un caso especialmente turbio que sacude por completo al
Departamento de Policía…
Para ser la novela debut de Josu Puente, me ha sorprendido
gratamente. Hay ambición, buenas ideas y una clara intención de construir un
thriller adictivo donde la venganza es el tema principal sobre el que pivota
todo su argumento. Uno de los aspectos más destacables es el ritmo. El autor
apuesta por capítulos cortos, escenas dinámicas y giros argumentales que
obligan a seguir leyendo. Siempre ocurre algo. Siempre aparece una pista nueva
que cambia por completo tu percepción de lo que está sucediendo. Las escenas
del crimen tienen fuerza visual y están descritas con precisión, pero sin
excesos.
Por ponerle unos peros, y esto es solo una apreciación
personal, hay una subtrama relacionada con un señor mayor aficionado a gustos
curiosos que resulta perfectamente prescindible al no aportar nada a la
trama principal y creo que podría haberse convertido en el germen de otra
novela. Los personajes tienen sus contornos perfilados sin demasiadas
pretensiones y me ha costado empatizar con ellos. Además, ciertas situaciones
las he sentido forzadas en beneficio de la trama.
El peso de la historia recae sobre Kilyan, un hombre roto
tras la pérdida de su familia en un accidente, que intenta aferrarse a su
trabajo, lo único que le queda para no perder la cordura.
Con algo menos de trescientas páginas, es una lectura con la
suficiente carga de intriga como para devorarla en un par de tardes. Cuando una
novela sabe dosificar la información y hacer que el lector pase página con
ansiedad, ya tiene mucho ganado. En este caso, además, la premisa resulta lo
bastante potente como para despertar el deseo de acompañar a sus protagonistas
hasta el final de un laberinto macabro.
En definitiva, si buscas una novela de entretenida lectura,
esta puede ser una buena opción.






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