Hoy
es martes y, por tanto, toca esta sección tan especial en la que presento
el libro de un autor que ha acudido a este blog para difundir su nueva novela.
En este caso le toca el turno a Paloma Caral cuyo libro se titula "El rubí
Timur".
Paloma
Caral nació en Madrid y es licenciada en Geografía e Historia por la
Universidad Complutense de Madrid. Prosiguió sus estudios en Francia, Estados
Unidos y Alemania y habla cinco idiomas. La literatura siempre ha sido su
refugio en los malos momentos y una enseñanza en todos ellos. Le apasionan el
ensayo histórico y los libros de divulgación científica por su carácter
didáctico; no obstante, disfruta con una buena novela que le permita soñar por
si alguna vez dejó de hacerlo.
Novelas publicadas:
«El rubí Timur», 2016.
«A journey to happiness», 2015.
«Viaje a la felicidad: en un templo de ChiangMai», 2014.
«La luz en la tormenta», (2013).
Autora: Paloma Caral
Título: El rubí Timur
Editorial: Autoeditado
Año de Edición: 2016
ASIN: B01I8B77HG
Género: Ficción Histórica / Suspense
Páginas: 378
Sinopsis:
¿Qué tienen en común tres turistas españoles, un agente de
los servicios secretos británicos y el emperador Jahangir de la India?
Durante su estancia en las islas Maldivas, Claudia, Marina y
David bucean en un arrecife y encuentran un pequeño objeto rosado. A partir de
entonces, extraños acontecimientos se suceden y deciden huir a la India. Sin
embargo, los problemas no terminarán al cambiar de país. Una mañana, a bordo de
un tren, Marina conocerá a un joven hindú que le relatará la historia del
príncipe Salim y las desavenencias con su padre y con su hijo, el mundialmente
conocido Shah Jahan. Todos ellos dueños del rubí Timur en un momento dado de
sus vidas. Una gema con una leyenda mítica que ha llegado hasta nuestros días.
Descubre la leyenda del rubí Timur y la vida del monarca que
ha pasado a la Historia por permitir la entrada de los primeros mercaderes
ingleses en la India, sin olvidar el apasionado amor que profesó a la audaz e
inteligente Mehrunissa, una mujer que trasgredió las normas establecidas y
cuyos actos fueron relatados en los diarios de los mercaderes europeos de la
época.
Las turquesas aguas de Maldivas, las exóticas playas de
Gujarat, la ciudad de Agra y la City de Londres serán algunos de los escenarios
en los que se desarrolle esta novela histórica.
Una semana más que comienza y aquí estoy yo, tan puntual como un tren de alta velocidad, para anunciaros cuales serán las lecturas que intentaré abordar durante esta calurosa e infernal semana de agosto. Hay que ver lo largo que se me está haciendo este mes.
Quiero comenzar la semana poniendo punto final a la serie Verhoeven, de Pierre Lemaitre, así que leeré "Camille". Mi siguiente lectura no la tengo muy clara aun, de ahí esa incógnita, aunque intentaré buscar una novela histórica porque mi psique está agotada de intentar resolver tantos asesinatos.
Y esta semana, además, intentaré dar salida a algunas de las reseñas que tengo pendientes hasta ahora y presentaré el libro de una autora que ha solicitado mi ayuda para difundir su nuevo proyecto.
Leonid Sednev,
deshollinador imperial y más tarde pinche de cocina, tenía quince años la noche
del 17 de julio de 1918, cuando un grupo de militares de la revolución
bolchevique asesinó brutalmente a la familia Imperial rusa. Leonid fue el único
superviviente y testigo invisible de la tragedia.
Mucho tiempo
después un Leonid ya anciano decide recomponer sus recuerdos y comienza este
relato desde los ojos del sirviente de la familia imperial con el que recrea
los últimos años del Imperio ruso y el cambio de régimen.
Opinión personal:
Comencé la
lectura de este libro alentada por mi interés en la vida de unos personajes que
marcaron el devenir de la historia rusa y de los que hace poco leí otro libro
titulado La casa del propósito especial, de John Boyne. Al conocer mi decepción
con aquella novela, una buena amiga me recomendó este libro de Carmen Posadas,
para que me adentrara más a fondo en los últimos años de la familia de Nicolás
II, el último Zar ruso. La verdad es que el libro ha cumplido con las
expectativas que tenía puestas en él.
Los
acontecimientos que se narran en este libro están basados en hechos reales. El testigo invisible es la equilibrada combinación de novela de ficción histórica con la crónica
novelada. Cuenta con dos hilos narrativos alejados tanto geográficamente como en
el tiempo, que se van a ir intercalando a lo largo de todo el libro. Reconozco
que el hilo argumental que se desarrolla en la actualidad ha sido para mí el
menos interesante, el que menos peso ha
tenido y me fastidiaba cada vez que surgía porque le restaba ritmo a la
narración.
La primera línea
argumental se desarrolla a lo largo de 1994 y transcurre en la ciudad uruguaya de
Montevideo. Allí conoceremos a Leonid Sednev, un anciano de 91 años que se
encuentra ingresado en una clínica. Leonid fue testigo mudo de ciertos
acontecimientos que cambiaron el curso de la historia rusa. Ahora, a punto de
morir, decide confesar y contar al mundo todo lo que vio y escuchó porque no
quiere llevarse a la tumba este retazo de la historia del que nadie tiene
conocimiento. Fue el único de los prisioneros que logró salir con vida la noche
en la que fusilaron a la familia Romanov junto a sus sirvientes más leales. Contaba
solo 15 años.
La segunda línea
argumental transcurre en Rusia entre los años 1912 y 1917, época en que
comienza el declive de la familia imperial. Tenemos como protagonista al pequeño
Leonid, cuando entra a trabajar al servicio de la familia del zar como water
babys en el año 1912. Su cometido era el de limpiar los rescoldos de las chimeneas
que había en las habitaciones del palacio de Aleksandr y los conductos de la
calefacción. Eso le permitía poder observar sin ser visto y comenzó a
interesarse por la vida ajena. Le gustaba estudiar a las personas cuando éstas
creían que nadie las observaba. La madre
y la tía del pequeño Leonid pertenecieron al gremio de los criados imperiales,
pero con los recortes fueron despedidas y se dedican a coser para la calle, por lo que el sueldo
apenas les da para sobrevivir dignamente.
El testigo invisible está narrado en primera persona por su personaje principal, Leonid Sednev. Está escrito con un lenguaje sencillo, apto para cualquier lector, y lleno de
diálogos, lo que le aporta frescura a la historia. El ritmo narrativo es
muy pausado, lo que invita
a una lectura intimista, sin prisas.
Su autora ha
llevado a cabo una excelente labor de documentación que se ve plasmada a lo
largo de toda la novela. Nos desvela muchos detalles íntimos de la familia del
zar y nos hace participes de acontecimientos que cambiaron el rumbo de la
historia, como el comienzo de la revolución bolchevique o la gestación de la
Primera Guerra Mundial. Carmen Posadas se vale del personaje real de Leonid para mostrarnos a los Romanov. Nicolas II
estaba casado con Alexandra y tenían cuatro hijas y un hijo (Olga, Tatiana,
Maria, Anastasia y el zarevich Alexis, que era el heredero del trono). Mientras
ellos se daban una vida de lujos y comodidades, el país estaba sumido
en la pobreza más absoluta. Esta situación hacía ver a la familia imperial
totalmente ajena y desinteresada por la decadencia de su pueblo,
generando odio y disconformidad en el pueblo ruso.
Carmen Posadas
mezcla en su novela personajes reales con
otros ficticios, y lo hace sin fisuras. Todos ellos están perfectamente
descritos y cargados de matices. La autora los hace creíbles y cercanos, de
carne y hueso, por lo que el lector puede llegar a empatizar con ellos. Parece ser que Leonid escribió un diario, pero no se conserva y del personaje no se sabe nada desde el año 1918, momento en que desaparece de la faz de la tierra. Probablemente se exilió en algún país sudamericano, algo muy común que hicieron otros rusos huyendo de su país, perseguidos por el nuevo régimen. El desenlace
final de la novela tiene poco misterio, porque a lo largo de sus primeras páginas se nos relata
el cruel asesinato de la familia del zar ocurrido la noche del 17 de julio de 1918. Lo interesante es ir conociendo poco a poco y en profundidad a
todos estos personajes tan relevantes de la historia rusa.
En resumen, El testigo invisible es una novela de ficción histórica, basada en hechos reales, que nos
presenta a una familia imperial muy cercana y real, a un matrimonio
sinceramente enamorado y preocupados por la felicidad y el bienestar de todos sus hijos. Es una
novela en la que aparecen datos confidenciales y de especial interés que no se han
conocido hasta que el FBI los ha desclasificado. En definitiva, si
buscáis una lectura que os acerque en primera persona a los últimos años de la
familia de Nicolás II, el último zar, os recomiendo la lectura de este libro.
Y como siempre digo: esta es la opinión de una simple lectora, no de una crítica literaria. Esta reseña participa en la Yincana Histórica y el requisito a cumplir es: La acción transcurre durante el siglo XX
Su autora:
Carmen Posadas(Montevideo, 1953) reside en Madrid desde 1965. Comenzó
escribiendo para niños y en 1984 ganó el Premio Ministerio de Cultura. Es autora
además de ensayos, guiones de cine y televisión, relatos y varias novelas entre
las que destacaPequeñas infamiasgalardonada con el Premio Planeta de
1998.Sus libros han sido
traducidos a veintiún idiomas y se publican en más de cuarenta países. La acogida
internacional, tanto de lectores como prensa especializada, ha sido
inmejorable.Pequeñas infamiasrecibió excelentes críticas tanto en
The New York Times como en The Washington Post. Otros galardones son el premio
Apeles Mestres de literatura infantil y en el año 2008 el Premio de Cultura que
otorga la Comunidad de Madrid.
Al abrir el antiguo horno de leña el olor a pan
recién hecho acarició el alma de Marina. Cerró los ojos, inspiró lentamente.
Olor de infancia. Olor a hogar. Durante el invierno de 2010, en un pequeño
pueblo del interior de Mallorca, Anna y Marina se reencuentran, después de
quince años sin verse, para vender un molino y una panadería que han heredado de
una desconocida. Son dos hermanas con trayectorias muy diferentes. Anna, de
vida acomodada, apenas ha salido de la isla y sigue casada con un hombre al que
ya no ama. Marina trabaja en el tercer mundo como médico para una ONG. Contra
todo pronóstico, Marina decide quedarse con la panadería y averiguar quién era
Lola Molí. En su búsqueda, descubrirá secretos que marcaron la relación con su
familia; aprenderá el oficio del pan y se acercará a la verdadera Anna. Juntas,
quizá, logren recuperar los años perdidos, enfrentar sus fantasmas y tomar las
riendas de sus propias vidas.
Opinión personal:
Me decidí a leer
esta novela después de ver varias opiniones en las que
se afirmaba que se trataba de una historia maravillosa, muy bien narrada. La verdad
es que me ha sorprendido muy gratamente y más si tenemos en cuenta que es la primera novela de la autora, con la que ha entrado con mucha fuerza en el panorama literario, y que ha sido una de las diez novelas seleccionadas en el Festival de Cine de Berlin del 2016 para realizar una adaptación cinematográfica.
Pan de limón con
semillas de amapola es la historia del reencuentro de dos hermanas
diametralmente opuestas, Anna y Marina Vega de Vilallonga, que han pasado
quince años sin apenas contacto entre ellas. Este acercamiento está motivado
por la herencia de una propiedad que
ambas reciben y que las lleva a tomar decisiones que jamás imaginaron, a enfrentarse a viejos conflictos familiares
y a intentar recuperar los años perdidos.
La mayor parte de
la trama transcurre en Valdemossa, un pequeño pueblo mallorquín donde se
encuentran el molino y la panadería que ambas hermanas han heredado de una
desconocida, una tal Dolores Molí. La historia comienza con una despedida
cargada de sentimentalismo y emotividad. Posteriormente, a lo largo de sus capítulos
iremos conociendo a cada una de las dos hermanas, viendo los cambios que se irán
produciendo en sus vidas.
Marina, instada
por una carencia afectiva materna, es una mujer independiente que desde muy
joven fue recluida en colegios americanos donde estudió la carrera de medicina,
especializándose en obstetricia y ginecología. A sus 45 años es una mujer
reservada y discreta que lleva una vida nómada a causa de la labor humanitaria
que desempeña para la oenegé de Médicos Sin Fronteras, con la que lleva
trabajando algo más de una década. Nunca ha querido echar raíces y rehusó
llevar una vida convencional. Siempre fue una apasionada activista por la lucha
de los derechos humanos y su único afán era el de mejorar la vida de los más
desfavorecidos. La autora se vale de este personaje para mostrarnos el día a
día de los cooperantes en los países más subdesarrollados.
Anna ha llevado siempre una vida acomodada, vive en la
casa que su abuela les dejó a las hermanas y conduce un BMW. Anna carece
de una personalidad fuerte, es sumisa y su única vocación fue la de ser una
mujer florero. Su matrimonio, con un pésimo especulador inmobiliario, se fue a
pique hace años y se limitan a guardar las apariencias. Todo esto se complica
porque están pasando por importantes apuros económicos, de ahí que el marido de
Anna esté interesado en vender la herencia que acaban de recibir las hermanas,
para saldar sus deudas. Además es madre de una adolescente que tampoco pasa por
sus mejores momentos y con la que no tiene una relación muy cordial.
Pan de limón con
semillas de amapola está narrada en tercera persona por un narrador omnisciente
y es una novela donde las protagonistas principales van a ser las mujeres. Escrita
con una prosa sencilla y cautivadora, contiene ligeras pinceladas de humor, lo
que le aporta cierta frescura a la historia. La trama tiene un ritmo pausado
pero constante que nunca decae e incita al lector a continuar para
descubrir el motivo que tuvo Lola Molí para dejarles esta parte de su vida,
aunque para mí era algo demasiado previsible. Uno de los aspectos que más me ha
gustado es la cuidada ambientación y la fuerza de sus personajes. Cristina
Campos ha sabido construir unos personajes atractivos y reales, de carne
y hueso, cercanos y accesibles, de ahí que el lector pueda empatizar con ellos.
Otra cosa que me
ha cautivado, como amante de la cocina, es que cada uno de los capítulos en los
que se divide esta novela comienza con una receta de diferentes tipos de panes.
La que más me ha gustado es precisamente la receta que da título a esta novela
porque la he hecho muchas veces, aunque tuneando un poco algunos de sus
ingredientes (las semillas de amapola no suelen estar entre los ingredientes
habituales de mi despensa).
Pan
de limón con semillas de amapola es una novela muy dulce, para
saborearla lentamente, que trata temas tan dispares y de rabiosa actualidad como
la crisis del ébola en El Congo o las complicaciones que tienen las parejas que
desean adoptar en el extranjero. También es una historia sobre la amistad
femenina, los secretos familiares, las mentiras, los amores de juventud, las
segundas oportunidades.
En resumen, Pan
de limón con semillas de amapolaes la receta perfecta de una deliciosa novela coral llena de sentimientos, de emociones, que hay que paladear poquito a poco, en la
que los ingredientes principales van a ser sus personajes. Unos personajes
fuertes, cercanos, cargados de matices, de texturas, que le dan un
sabor tan especial, tan intimista. Es un libro cuya lectura recomiendo.
Y como siempre digo: esta es la opinión de una simple lectora, no de una crítica literaria.
Su autora:
Cristina Campos(Barcelona 1975). Es licenciada en Humanidades
por la Universidad Autónoma de Barcelona. Acabó sus estudios en la Universidad
alemana de Heidelberg, donde también trabaja como coordinadora del Festival
Internacional de Cine de dicha ciudad.Tras regresar a su país natal empieza su carrera laboral en
el sector cinematográfico. Desde hace diez años, se dedica a la dirección de
casting de largometrajes y series de televisión. Actualmente compagina su
trabajo en el sector audiovisual con su pasión por la escritura.Pan de limón con semillas de
amapolaes su primera novela.
Frederic Mayol,
un joven psiquiatra de padre catalán y madre austríaca, decide regresar a
Barcelona tras luchar en el ejército austro-húngaro. Compungido aún por el
absurdo de la guerra, entra a trabajar en un sanatorio que en el pasado había
sido un internado para señoritas. Un lugar marcado por una oscura tragedia, la
muerte de una estudiante y de una profesora que supuso el cierre súbito del
colegio.
El psiquiatra,
afectado por una adicción a la morfina que consume para tratar sus heridas de
guerra, empieza a relacionarse en las tertulias de la noche barcelonesa y se
enamora de una joven que había sido alumna del enigmático internado. Pero la
muerte de uno de sus pacientes en el sanatorio, un sacerdote que a su vez
guardaba conexión con los extraños sucesos de la escuela, lleva a Frederic a
intentar desvelar los misterios del pasado, al tiempo que se ve asaltado por
extrañas visiones.
Opinión personal:
Tengo que
agradecer la lectura de esta novela a Marisa, ya que tuve la gran suerte de que
me tocase en un sorteo que realizó hace poco en su blog. Nunca había leído nada
de Toni Hill y me apetecía mucho conocer su obra, vistas las estupendas
opiniones sobre su trilogía del Inspector Héctor Salgado. La verdad es que esta novela no
ha resultado ser lo que yo esperaba, pero no por ello voy a descartar la lectura de la trilogía.
Los ángeles de
hielo es una novela muy compleja en cuanto a su estructura y desarrollo, porque
en ella nos vamos a encontrar con tres voces narrativas diferentes (creo que una de
ellas es totalmente prescindible) y con constantes saltos en el tiempo. Pero poco a poco se van
a ir entretejiendo entre sí unas tramas que parecen no tener sentido por sí
solas, aunque finalmente confluirán en la consecución de un puzle perfecto,
sin fisuras. Toda la historia se va a desarrollar en la Barcelona de principios
del siglo XX y comienza con un prólogo de apenas nueve páginas que sitúa al
lector en el año 1914, en los últimos instantes de vida del reo Mario Guerrero,
antes de ser pasado por el garrote. Este joven operario de la fábrica Siemens es
acusado del asesinato de su novia Clarisa Miravé, después de haber pasado con ella una
tarde de gozo, pero él no se cansa de proclamar con insistencia su inocencia, porque la amaba y nunca le habría hecho daño. Lo acompaña, en estos últimos momentos
de vida, el padre Robí, quien cree en la inocencia de Mario y se obsesiona tanto
con el asesinato de Clarisa que investigará por su cuenta para tratar de aclararlo.
Al comienzo del
primer bloque nos encontramos en la Barcelona de 1931. Está escrito con
diferente caligrafía y narrado en primera persona por Sebastián Freixas, un doctor
en medicina y psiquiatría de 66 años que fue director de un sanatorio mental
poco convencional, ya que se trataba más bien de una casa de reposo para gente
pudiente. Nos cuenta cómo conoció a Frederic Mayol, un joven psiquiatra de 27
años, hijo de padre catalán y madre austríaca, al que entrevistó e incorporó al
equipo que trabajó a sus órdenes. Todo el hilo narrativo referente a Frederic
está narrado en tercera persona por un narrador omnisciente y comienza en el
año 1916, cuando nuestro protagonista decide asentarse en la Ciudad Condal, intentando
dejar atrás todo lo ocurrido en el conflicto bélico en el que recibió una
herida que lo apartó definitivamente de una guerra que estaba asolando Europa,
la Primera Guerra Mundial. Será contratado en el sanatorio dirigido por
Freixas, que se encuentra situado en un pueblo pesquero muy próximo a
Barcelona. No todo va a ser tan idílico como él esperaba, entre otras cosas porque
allí nos reencontraremos con el padre Robí, quien aún sigue obstinado en
esclarecer la muerte de Clarisa. Algo ocurrió en aquel sanatorio siete años
atrás, cuando el lugar era un internado de chicas jóvenes que debió cerrar tras
un incendio que acabó con la vida de una de sus profesoras y de una alumna.
El tercer hilo
narrativo es a modo de diario y lo escribe en primera persona Águeda Sanmartín,
la directora del Colegio de los Ángeles, un internado donde se formaban jóvenes
féminas de distinguidas familias barcelonesas. Cuenta cómo en torno al año 1908,
el último curso que el colegio abrió, se decide admitir a Griselda, una nueva
alumna un tanto extraña y enigmática que le dará muchos quebraderos de cabeza.
Los ángeles de
hielo está dividido en un prólogo, mas cuatro grandes bloques y un epílogo, con un
total de 28 capítulos de larga extensión que están escritos con una prosa
sencilla y a la par cuidada. Es una novela coral con multitud de
personajes de la más variada índole. Todos ellos van a estar perfectamente
descritos, desde los principales, pasando por los secundarios, y están cargados
de matices. Como ya he comentado con anterioridad, la novela no es lineal
cronológicamentedebido al cambio de narradores y a los
constantes saltos en el tiempo. El autor ha realizado una excelente labor de
documentación que vemos plasmada en el fiel retrato que realiza de la Barcelona modernista de principios del siglo XX.
Uno de los puntos
negativos de esta novela ha sido la inclusión de una serie de cartas entre nuestro
protagonista y Anna Freud, la hija del famoso psicoanalista. Yo no les he visto
sentido ninguno, me han parecido irrelevantes para la trama general y cortan el
ritmo narrativo cada vez que aparecen. Tampoco me van mucho las novelas que
incluyen presencias sobrenaturales, de ahí mis reticencias iniciales cuando, en
el mismo prólogo, ya hace su aparición uno de estos entes. Reconozco que la
primera parte de este libro es bastante lenta y se me hizo aburrida, porque se
limita a presentar a todos y cada uno de los personajes que van a ir apareciendo en la historia. La novela carece
de una tensión uniforme motivada por los constantes cambios en el narrador y su final me ha parecido demasiado precipitado.
En resumen, Los
ángeles de hielo es una novela de intriga con tintes góticos que contiene una trama muy compleja porque cuenta con demasiadas voces narrativas. En ella
vamos a encontrar una historia de venganzas, obsesiones, secretos ocultos y
misterio. Lo más destacable
es la excelente ambientación que realiza el autor de una época marcada por la guerra y la tensión
social.
Y como siempre digo: esta es la opinión de una simple lectora, no de una crítica literaria.
Su autor:
Toni
Hill Gumbao(Barcelona, 1966) es licenciado en Psicología.
Lleva más de diez años dedicado a la traducción literaria y a la colaboración
editorial en distintos ámbitos. Con su
ópera prima, la novela de intriga y misterioEl verano de los juguetes muertos(2011)
lleva vendidos sólo en España más de 120.000 ejemplares y ha sido traducida a
diecisiete idiomas.En
2012 volvió a las librerías conLos buenos suicidas
y en 2014 con Los amantes de Hiroshima. Ambas están protagonizadas por
Héctor Salgado, inspector de los Mossos d'Esquadra en Barcelona.