Editorial: | |
Año de edición: | 2026 |
Páginas: | 696 |
P.V.P. | 24,90 euros |
Sinopsis:
LOS PILARES DE LA HISTORIA
Año 2.600 a. C. Bajo el sol inclemente y el polvo de la llanura egipcia se encuentra el monumento más majestuoso y misterioso jamás construido por el ser humano: la Gran Pirámide de Guiza.
EL SUDOR DE UN PUEBLO
Inkaf es un joven cantero destinado a convertirse
en el arquitecto de la enorme tumba. Mientras el faraón Keops asciende
al poder, Inkaf nos conduce por los pasadizos ocultos de la pirámide y sus
secretos, revelándonos cómo el hombre puede acercarse a la divinidad al
construir algo eterno.
EL MAYOR ENIGMA DE LA HUMANIDAD
Una novela histórica tan exquisitamente documentada como
absorbente, que nos sumerge por completo en las venganzas, las lealtades,
los amores y las traiciones del Antiguo Egipto.
Una epopeya sobre los hombres que construyeron, a base de
sudor y sangre, una de las maravillas del mundo.
Fuente: web de la editorial

Opinión personal:
El Antiguo Egipto es una época histórica por la que siento
verdadera pasión, de ahí que este título estuviera en mi radar desde el mismo
momento en que supe de su publicación. Además, no es el primero que leo del
autor, todo un referente en la materia, son ya seis los libros suyos que han
pasado por mis manos. Con esta novela de ficción histórica nos vamos a embarcar
en un viaje que focaliza su
argumento en torno a la construcción de la Gran Pirámide de Guiza, la única de
las Siete Maravillas del Mundo Antiguo que todavía perdura y cuya construcción
sigue siendo, a día de hoy, un enigma.
La novela sigue el periplo vital de Inkaf, un joven marcado
desde su nacimiento por los mejores augurios y destinado a seguir los pasos de
sus ancestros, maestros canteros. Su nombre quedará ligado a la construcción de
la Gran Pirámide de Guiza, y a su papel como guardián de sus secretos. A medida
que el monumento funerario se alza piedra a piedra, Inkaf irá madurando y
enfrentándose a los retos de una sociedad profundamente jerarquizada, sometida
al poder del faraón Keops. En paralelo, la historia se adentra en el complejo
entramado que rodea la corte, en un contexto donde el poder y la religión lo
impregnan todo, con el telón de fondo de la construcción de una de las mayores
obras arquitectónicas de la Antigüedad…
Esta nueva novela de Antonio Cabanas resulta muy
instructiva, desvelando numerosos aspectos del momento en el que se ambienta. Está
escrita con un estilo narrativo muy cuidado, en el que predominan las profusas
descripciones que, en momentos determinados, son como la hiedra que lo engulle
todo, lo que puede restarle cierta fluidez a la trama. Su prosa es elegante y posee
una cadencia sosegada que consigue trasladar al lector, sin apenas esfuerzo, hasta una
región de yermas arenas, un paisaje indómito salpicado de contrastes para
hacernos testigos del esfuerzo sobrehumano necesario, las miles de vidas y los
ingentes recursos para llevar a cabo la construcción de una obra sin parangón destinada a trascender los tiempos.
Su extraordinaria ambientación es el aspecto más reseñable
de este libro, fruto de la ardua labor de documentación llevada a cabo por el
autor, especialmente meritoria si tenemos en cuenta la escasez de fuentes
fiables sobre la época. Me ha resultado particularmente interesante todo lo
relacionado con los conocimientos médicos y los fármacos empleados para tratar
distintas dolencias.
Sin embargo, el uso reiterativo de interjecciones como "ja, ja", “je, je” e
incluso “ji, ji”, algo que es tónica general en la mayoría de las novelas del
autor, junto con las constantes referencias a deidades, cierta falta de
naturalidad en los diálogos y unos personajes que me han resultado fríos, es lo
que me ha impedido disfrutar plenamente de su lectura. Esto no significa que estemos ante
una mala novela, ni mucho menos, pero sí me deja la sensación de que le falta
un latido más humano entre tanta piedra eterna.
En definitiva, una novela de ficción histórica de cadencia
sosegada que cuenta con un riguroso trasfondo histórico. Está muy bien escrita
y por eso la recomiendo a los verdaderos amantes del género, aunque personalmente no la he
disfrutado tanto como esperaba.






Este periodo histórico me llama, así que aunque no te haya convencido del todo creo que me la anoto.
ResponderEliminarGracias por la entrada, Marina.
Besos y feliz semana.