Editorial: | |
Año de edición: | 2023 |
Páginas: | 576 |
P.V.P. | 24,90 euros |
Traductor: | Mª Teresa Segur Giralt |

Opinión personal:
Descubrir que esta novela, publicada en 1956, fue prohibida y
vilipendiada en diversos países por su contenido indecente, solo intensificó mi
deseo de leerla. Este tipo de libros polémicos representan una verdad incómoda
que alguien quiso ocultar. Una verdad que me resultó imposible ignorar,
necesitaba saber por qué
causó tanto escándalo en su momento. Me he encontrado, en esta edición tan
cuidada de la editorial, con todo un retrato sociológico demoledor que he
disfrutado muchísimo. Peyton Place cuenta la vida, secretos y vergüenzas
de los habitantes de este pueblo americano en los años cuarenta.
Dividido en tres grandes bloques, esta novela coral transcurre
entre 1937 y 1944, y va entrelazando la historia de varias familias del pueblo.
La trama se centra principalmente en Constance MacKenzie, su hija Allison y la
amiga de esta, Selena Cross, proveniente de un entorno marginal. Pero hay
docenas de personajes más que conforman un mosaico tan complejo como
perturbador.
En las mañanas de octubre, cuando el veranillo de San Martín
tiende su manto dorado sobre Nueva Inglaterra, Peyton Place se presenta como
una ciudad tranquila, casi bucólica, de postal. Pero bajo esa atmósfera
envolvente de árboles rojizos y cielos azul profundo germina un universo de
secretos tan corrosivos como la herrumbre que corroe el hierro desde dentro.
Capítulo a capítulo, la autora levanta las piedras de esa localidad
idílica para mostrarnos toda la escoria que se enconde debajo, dejando al
descubierto algunos de los aspectos más desagradables del comportamiento
humano. Pinta un vívido retrato de un pequeño pueblo de Nueva Inglaterra y de
las personas que viven allí, abordando determinados temas con una transparencia
poco común para la época. Tiene todo el drama imaginable y no voy a entrar a
detallar cuáles son esos temas para evitar spoilers, pero ya podéis haceros una
idea.
Todo esto y mucho más sucede en Peyton Place, y antes de que
me diese cuenta, me vi inmersa en la vida de este pueblo ficticio, con sus
chismes, secretos y acontecimientos, como si hubiera vivido allí toda la vida.
Necesitaba seguir leyendo, descubrir nuevas miserias y traiciones, adentrarme
en esas verdades incómodas que sus habitantes se empeñaban en ocultar.
Una historia que se cuece a fuego lento, sin prisas, como el
mejor de los guisos, para potenciar el sabor de sus ingredientes y conseguir
una novela llena de salseo.
En definitiva, una tormenta literaria que ha durado siete
décadas y aun dará mucho que hablar. No es una obra maestra, pero sí una buena
muestra de la valentía de una mujer que se atrevió a escribir sobre la vida tal
como era, no tal como deseábamos que fuera.





Había leído reseñas de él, y ahora con mayor razón lo pongo en mis pendientes.
ResponderEliminarGracias por la reseña.
Saludos