Mostrando entradas con la etiqueta Landscape. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Landscape. Mostrar todas las entradas

23 de abril de 2020

El secreto de la casa del río - Sarah Lark

FICHA DEL LIBRO
Editorial:
B
Año de edición:
2020
Páginas:
496
P.V.P.
21,90 euros
Traductor:
Susana Andrés Font
Sinopsis:
Viena, en la actualidad. A causa de la inesperada enfermedad de su prima más querida, Ellinor descubre un secreto familiar oculto hasta entonces por su madre: la abuela materna de Ellinor fue una niña adoptada, por lo que ni ella ni su madre están biológicamente vinculadas a la que hasta entonces ha considerado su familia. En busca de sus orígenes, Ellinor viaja a Dalmacia, donde descubrirá que su bisabuelo, Franzo Zima, desapareció en medio de la noche probablemente rumbo a Nueva Zelanda. Siguiendo su rastro, descubrirá una trágica y emocionante historia de amor y desamor.
Fuente: web de la editorial

28 de febrero de 2018

Bajo cielos lejanos - Sarah Lark

FICHA DEL LIBRO
Autora:
Sarah Lark
Título:
Bajo cielos lejanos
Editorial:
Ediciones B
Año de edición:
2018
ISBN:
9788466661164
Páginas:
656
P.V.P.
21,90 euros





Sinopsis:
Hamburgo, en la actualidad: la periodista alemana Stephanie nació y creció en Nueva Zelanda. Pero ha perdido cualquier recuerdo sobre sus primeros años de vida ahí. Ahora deberá volver al país de su infancia y recuperar su pasado.
Ahí descubre la existencia del diario de una joven maorí del siglo pasado, cuya dramática historia tiene una profunda influencia sobre los hechos del presente.
En su viaje por Nueva Zelanda la acompañará el carismático y atractivo maorí Weru, que la ayudará no solo a descubrir secretos familiares escondidos durante mucho tiempo, sino también emociones que Stephanie nunca se había atrevido a conocer.
Fuente: web de la editorial

Resultado de imagen de separador


Opinión personal:
Cada vez que Sarah Lark, cuyo nombre real es Christiane Gohl, publica una novela se me acelera el pulso. He leído todo lo que ha escrito bajo este pseudónimo y un par de novelas históricas publicadas como Ricarda Jordan. Sus libros landscape sitúan al lector en lugares exóticos, y son una mezcla de novela romántica e histórica cuya lectura me relajan mucho. Abordarlas es como emprender un viaje a través del tiempo donde se da una visión global de los problemas coyunturales de Nueva Zelanda, a la vez que nos adentramos en la cultura maorí, un pueblo indígena cuya historia ha caído en el olvido. En esta ocasión la autora da un giro de ciento ochenta grados, dejando a un lado las historias donde sus personajes emigraban a tierras neozelandesas en busca de un futuro más halagüeño, para fusionar dos subtramas ambientadas en diferentes épocas, vinculando el presente con componentes históricos y culturales de la evolución de aquel país. Esta novela que os muestro hoy es autoconclusiva y no forma parte de ninguna serie. En ella encontraremos secretos familiares aderezados con grandes dosis de misterio y ligeras pinceladas de romanticismo.

Hamburgo, en la actualidad. Stephanie Martens es una periodista de tribunales y sucesos, conocida por sus reportajes sobre homicidios y procesos judiciales, así como por sus sagaces interpretaciones de las circunstancias del crimen y los móviles del asesino. Su jefe le encarga un trabajo de campo consistente en someterse a una regresión  e informar sobre su experiencia para tratar de desmontar el negocio de un hipnoterapeuta que, mediante la hipnosis, hace entrar a sus clientes en trance al objeto de que recuerden una vida pasada. Stephanie ha borrado de su memoria los primeros seis años de vida a causa de una situación dramática que vivió. Recuerdos que ha mantenido a raya, encapsulados, permitiendo que las sombras del tiempo ofuscasen su memoria para alejarse del dolor y el sufrimiento de aquellos sucesos. En la sesión de hipnosis admite ser Marama, una niña maorí hija de un jefe tribal, y decide emprender un viaje hasta tierras neozelandesas para descubrir si tal niña existió alguna vez. También pretende ahondar en las circunstancias de un crimen cometido en aquellos parajes a finales de los ochenta, cuando un hombre asesinó a toda su familia y posteriormente murió en extrañas circunstancias. Lo que Stephanie no sabe es que emprenderá un viaje a su pasado en busca de sus propias raíces con la ayuda de un diario que será solo una tesela en la historia de su familia.

El segundo hilo argumental se desarrolla en Nueva Zelanda, a mediados del siglo XIX y está narrado en primera persona y a modo de diario por Marama, una niña maorí que sobrevivió a la masacre de su tribu y fue raptada y vendida a los Clavell, la familia de un militar de alto rango. Una pequeña que, de un día para otro, se encuentra inmersa en una cultura desconocida, compartiéndolo todo con los hijos de una familia pakeha, siendo tratada como una más. Pero lo que ella no sabe es que el tiempo acabará poniendo a cada uno en su lugar…

Como en sus anteriores libros, Sarah Lark le da un protagonismo absoluto al género femenino, que se caracterizarán por ser mujeres valientes, capaces de enfrentarse a cualquier situación, tomando decisiones que jamás imaginaron y logrando salir adelante. Personajes creíbles, de carne y hueso, que están muy bien descritos y definidos, e irán evolucionando para poder adaptarse a unos nuevos modos de vida. Sarah Lark tiene la habilidad de transmitirnos todo lo  que sienten sus protagonistas.

Notable es la labor de documentación llevada a cabo por la autora que se materializa en una buena ambientación de toda la trama al profundizar en las costumbres del pueblo maorí y al recrear los acontecimientos de la segunda guerra de Taranaki, ocurrida entre 1863 y 1866, en la que participaron muchas de las tribus y clanes que había repartidos por la isla. Estas hostilidades, la eterna disputa entre indígenas y colonos por las tierras, siempre han estado muy presentes en los libros de Lark y aquí no iban a faltar. Planteará las continuas expropiaciones que los indígenas sufren de sus tierras, y de las diferencias culturales entre las mujeres maoríes y las pakehas, donde las primeras gozan de mayor libertad y tienen más derechos dentro de su propia tribu. Si bien el inicio de este hilo argumental puede hacerse algo pesado y ralentizar la lectura, por la gran cantidad de acontecimientos históricos que introduce la autora, necesarios para conocer la procedencia de su protagonista, luego el ritmo se volverá más acusado. Ambas historias, gracias a la hábil combinación entre presente y pasado, van a ir progresando juntas para fusionarse en un final coherente y creando una hermosa historia llena de dolor, amor, oscuros secretos familiares y trágicas pérdidas.

Sintetizando: Bajo cielos lejanos es una novela histórica de fácil lectura que te lleva a recorrer, de la mano de sus personajes, una tierra y una cultura que podríamos calificar de exótica, donde se mezclan a la perfección realidad y ficción, presente y pasado. Una historia con un misterio por resolver, personajes bien perfilados y una trama que entretiene mientras nos va mostrando los conflictos de dos culturas antagónicas en una época en la que el colonialismo y el imperialismo eran lo más normal del mundo.

Y como siempre digo, esta es la opinión personal de una simple lectora, no de una crítica literaria.


21 de abril de 2017

Una promesa en el fin del mundo - Sarah Lark

FICHA DEL LIBRO
Autora:
Sarah Lark
Título:
Una promesa en el fin del mundo
Traductor:
Susana Andrés
Editorial:
Ediciones B
Año de edición:
2017
Género:
Narrativa, Landscape
ISBN:
9788466660396
Páginas:
440

Sinopsis:
En plena Segunda Guerra Mundial, dos hermanas polacas, Helena y Luzyna, lo han perdido todo. Sin padres ni un hogar adonde ir, son embarcadas hacia un campo de refugiados de Irán, donde sobreviven como pueden. Pero al saber que algunos huérfanos están siendo recolocados en Nueva Zelanda, Helena alberga esperanzas de ser uno de los niños seleccionados, hasta que los oficiales le informan de que solo hay espacio para su hermana pequeña, Luzyna.
La mañana en que Luzyna debe embarcar, Helena se hace pasar por ella. Pero los horrores de la guerra –y la culpa por haber abandonado a su hermana– siguen a Helena en su viaje hacia una nueva vida, que se acrecientan cuando un hombre relacionado con su pasado se cruza en su camino.
Una vez en Nueva Zelanda, donde se siente bien acogida, los traumas que Helena ha sufrido alteran su paz y marcan su pasión por James McKenzie, el encantador y joven piloto de las fuerzas aliados. Pero ella intentará eludir la sombra de su pasado y construir un futuro que asegure un nuevo amor, una nueva familia y, en definitiva, una nueva vida en esa nueva patria.






Opinión personal:
Nadie se sorprenderá a estas alturas si digo que Sarah Lark es, para mí, un referente en el género del landscape. Mi primer contacto con ella fue precisamente con la Trilogía de la Nube blanca, por eso no dudé ni un ápice cuando vi que ediciones B publicaba esta novela que dice ser la continuación de dicha saga porque en ella nos encontraremos con algunos descendientes de Gwyneira y James Mckenzie.

Una promesa en el fin del mundo comienza un año antes de que finalice la Segunda Guerra Mundial y se encuentra dividida en cuatro grandes bloques más un epílogo, desarrollándose su trama a lo largo de un período de dos años. Mientras los alemanes se apropiaban de Polonia Occidental, casi toda su población fue deportada a los campos de trabajo forzados de Siberia, donde multitud de ellos perecieron, para dejar paso a los nuevos habitantes rusos. Helena y Luzyna son dos hermanas polacas que tuvieron la suerte de sobrevivir en aquel gélido infierno donde las temperaturas y las penurias no daban tregua. Allí lo perdieron todo, teniéndose que enfrentar al mundo ellas dos solas, pero tuvieron la suerte de ser acogidas posteriormente por el gobierno iraní y trasladadas a un campo de refugiados lleno de seres abatidos y desarraigados donde mejoraron su calidad de vida al poder alimentarse a diario y asistir a la escuela.

Ambas hermanas son totalmente opuestas. Mientras que la pequeña Luzyna es una irresponsable y desagradecida  que se da aires de grandeza, convencida de que algún día el mundo se rendirá a sus pies, Helena es una joven dócil y conformista y su interés lo centran la literatura y las lenguas. En el campamento de Teherán serán informadas de que el gobierno de Nueva Zelanda está dispuesto a acoger a 700 niños y jóvenes refugiados polacos en un campo construido especialmente para ellos en Pahiatua, una pequeña localidad de la Isla Norte, pero deben cumplir una serie de condiciones y hay una limitación de la edad. Helena sobrepasa esa edad, no así su hermana.  Pero el día de la partida Luzyna no hace acto de presencia y Helena decide suplantarla y buscar un futuro mejor, una nueva oportunidad en un país donde las mujeres podían asistir a la universidad y tenían derecho a voto desde hacía muchos años. Quizás no fuera el paraíso, pero era lo mejor que podía sucederle. Las ilusiones de la joven se frustrarán porque su viaje se convierte en un infierno, puesto que hay alguien embarcado que conoce su verdadera identidad y la amenaza con denunciarla ante las autoridades. El sentimiento de culpa enturbia la dicha de haber alcanzado su meta y nunca se perdonará la traición a su hermana.

Por otro lado tenemos a James McKenzie, un excelente piloto que se encuentra en el frente, en plena lucha contra los alemanes y será reclamado para su familia por intermediación del primer ministro de Nueva Zelanda. Los caminos de ambos personajes acabarán confluyendo y sus vidas darán un vuelco inesperado.

Me ha sorprendido mucho la edición de esta novela. Una promesa en el fin del mundo ha sido publicada por Ediciones B en tapas duras, con letras de gran tamaño, muchas menos páginas de las habituales y alguna que otra ilustración en su interior. Por este motivo Sarah Lark apenas profundiza en sus personajes y no realiza tantas descripciones de paisajes como en otros de sus libros. Sería demasiado reiterativo por su parte si lo hiciera, al estar ambientado en el mismo país. Como en sus anteriores libros, Sarah Lark le da un protagonismo absoluto a las mujeres que se caracterizarán por ser mujeres valientes, capaces de enfrentarse a cualquier situación, tomando decisiones que jamás imaginaron y logrando salir adelante.

Una promesa en el fin del mundo es una novela donde se combinan a la perfección la historia real y la ficción. En ella se aúnan las historias de amor y de aventuras, de adaptación a otra cultura diferente, de la búsqueda del amor, de la consecución de un sueño... en un cóctel que la convierte en una recomendable lectura a pesar de que su trama se torna predecible en todo momento.  Pertenece al género del landscape, caracterizado porque sus historias se ubican en lugares exóticos, y son una mezcla de novela romántica e histórica.

La novela está narrada en tercera persona por un narrador omnisciente, con un lenguaje sencillo y ameno, sin florituras y lleno de diálogos que le dan una mayor fluidez a la historia. Sarah Lark acomete un escueto repaso a algunos acontecimientos que se desarrollaron en la trilogía de La Nube blanca. Continuaremos asistiendo a las luchas por los derechos, siempre de una manera pacifista, entre los maoríes y los pakehas (los colonos blancos). Estas hostilidades siempre han estado muy presentes en los libros de Lark y aquí no iban a faltar. La relación entre maoríes y colonos sigue siendo tensa, pero algunas cosas parecen haber sufrido un giro de 180 grados ya que las nuevas generaciones tribales se despreocupan por llevar a cabo sus rituales. Vamos a ver el poco interés de los maoríes por la educación de sus hijos, no los obligan a asistir a la escuela, tomándose con indiferencia las amenazas de los profesores  e inspectores de educación.

En resumen, Una promesa en el fin del mundo es la historia de una joven valiente que sobrevivió a los gulag siberianos, logrando emigrar a Nueva Zelanda en busca de un futuro digno. Una novela en la que una traición en el pasado va a determinar el futuro de su protagonista principal y cuya lectura se me ha hecho muy corta, porque me hubiera gustado que su autora profundizara algo más en sus personajes y en las relaciones entre todos ellos.  

Y como siempre digo: esta es la opinión de una simple amante de la lectura, no de una crítica literaria.

Su autora:

Sarah Lark es el seudónimo de Christiane Gohl (Alemania, 1958), una escritora que en los últimos años ha logrado un gran éxito en su país de origen. Estudió Educación y trabajó como periodista y redactora publicitaria. Además, durante muchos años fue guía turística, y enseguida sintió fascinación por Nueva Zelanda, donde se desarrollan sus novelas más populares. 
También ha escrito bajo los nombres de Ricarda Jordan y Elisabeth Rotenbergpero la popularidad le ha llegado con la saga que firma como Sarah Lark: una serie de historias familiares sobre la cultura de los maoríes y la colonización de Nueva Zelanda.
En la actualidad vive en España, donde dirige una pequeña granja de caballos.



4 de mayo de 2016

Sarah Lark - El rumor de la caracola


FICHA DEL LIBRO
Autor:
Sarah Lark
Título:
El rumor de la caracola
Editorial:
Ediciones B
Año de edición:
2016
Género:
Narrativa, Landscape
ISBN:
9788466658522
Páginas:
864




Sinopsis:
Llanuras de Canterbury, 1853. Rat Station ha visto crecer a una nueva generación: Cat e Ida están orgullosos de sus maravillosas hijas, Carol, Linda y Mara. Pero los vecinos no pueden evitar sentir envidia ante una familia tan bien avenida. De repente, como si fuera un terrible golpe del destino, la granja corre peligro y pone en riesgo el futuro de sus moradores.
Desde la plaza del poblado llegan gritos y el sonido de una caracola. Es una señal de ataque… Esta vez la belleza de Nueva Zelanda deberá lidiar con un capítulo dramático en la historia de los maoríes.






Opinión personal:
¿Os apetece conocer un poco de la historia y de los paisajes de la Nueva Zelanda de la segunda mitad del siglo XIX? Pues acompañadme, que tenemos en Sarah Lark a una estupenda guía. Los que hayáis leído algún libro de esta autora, sabréis el tipo de trama que utiliza en todas sus novelas landscape. A pesar de su poca originalidad, a mí me gusta este género literario porque me relaja y me ayuda a desconectar entre lecturas más densas.

El rumor de la caracola es la segunda parte de la Trilogía del Fuego, la continuación de La estación de las flores en llamas. En aquella ocasión conocimos la historia de unos colonos alemanes que abandonaron sus hogares y su país para asentarse en tierras de Nueva Zelanda buscando un futuro mejor. En esta segunda parte, cuya acción se va a desarrollar a lo largo de tres años, los protagonistas principales de la anterior novela van a ser relegados a un segundo plano y serán sus hijas, junto a otros personajes nuevos que irán surgiendo a lo largo del libro, quienes tomarán las riendas de la historia. Ellas pertenecen a la segunda generación de esta saga familiar.

Australia, 1863. Rata Station en una próspera granja dedicada a la cría de ovejas, donde conviven, como una gran familia, Ida, Karl, Cat y Christian, reconvertidos en barones de la lana, junto a sus tres hijas: Mara, Carol y Linda, las principales protagonistas de este nueva entrega. Aunque se hacen patentes viejas rencillas entre algunos personajes, la vida parece ser de color de rosa hasta que, por culpa de un terrible accidente, todo se desmorona alrededor de las tres hermanas. Una de ellas, de la que no diré el nombre para no cometer spoiler, contraerá matrimonio con un personaje que resulta ser un calavera y un vividor, pero de eso se dará cuenta a lo largo de su vida en común. Las otras dos hermanas serán secuestradas por una nueva tribu maorí que ha surgido a raíz de una nueva fe, el movimiento hau hau, donde se mezclan leyendas cristianas y maoríes, con un personaje tribal que se erige en profeta e insta a su pueblo a sublevarse, creando un autentico ejercito que pasará a ser una seria amenaza. Incluso recuperan tradiciones guerreras como la de decapitar al enemigo y, una vez muerto, guardar su cabeza como trofeo. Es el sonido de la caracola el que invoca a los espíritus de la guerra, de ahí el título del libro.


Como en todos sus libros, Sarah Lark va a dar un protagonismo absoluto al género femenino, que se caracterizarán por ser mujeres valientes, capaces de enfrentarse a cualquier situación, tomando decisiones que jamás imaginaron y logrando salir adelante. En contraposición a ellas están los personajes masculinos, que en su mayoría son mediocres, crueles o vividores, estando menos desarrollados, a excepción de Franz Lange (es el hermano pequeño de Ida y se ha formado como misionero, la única salida viable que tenía para escapar del yugo familiar), Eru (el hijo de un jefe tribal por el que una de las chicas protagonistas siente algo más que amistad) y Joe Fitzpatrick (un personaje con una doble moral). Continuaremos asistiendo a las luchas por los derechos indígenas, aunque esta vez será de una manera poco pacifista por parte de estos. Estas hostilidades siempre han estado muy presentes en los libros de Lark y aquí no iban a faltar.

En El rumor de la caracola  la autora no realiza tantas descripciones de paisajes como en otros de sus libros. Sería demasiado reiterativo por su parte si lo hiciera, al estar ambientado en el mismo país. Pero sí hace una mayor incisión en las costumbres del pueblo maorí, exponiendo las continuas expropiaciones que sufren de sus tierras, y de las diferencias culturales entre las mujeres maoríes y las pakehas, donde las primeras gozan de mayor libertad y tienen más derechos dentro de su propia tribu. Sarah Lark ha realizado una extraordinaria labor de documentación que se percibe al recrear los acontecimientos de la segunda guerra de Taranaki, ocurrida entre 1863 y 1866, en la que participaron muchas de las tribus y clanes que había repartidos por la isla. Esta es la parte que me ha resultado más aburrida, de ahí que haya bajado un poco su calificación.

El rumor de la caracola es una novela donde se combinan a la perfección la historia real y la ficción. En ella se aúnan las historias de amor, de divorcios, las de guerra y las venganzas, en un cóctel que la convierten en una recomendable lectura. Pertenece al género del landscape, caracterizado porque sus historias se ubican en lugares exóticos, y son una mezcla de novela romántica e histórica. Es un libro que se divide en 8 grandes bloques, más un epílogo, y está narrado en tercera persona por un narrador omnisciente, con un lenguaje sencillo, sin florituras y lleno de diálogos que le dan una mayor fluidez a la historia, a pesar de tener algo más de 860 páginas. Su narración es lineal cronológicamente, con varias tramas que se entrelazan y cierto trasfondo histórico. Los personajes está muy bien descritos y definidos, e irán evolucionando para poder adaptarse a unos nuevos modos de vida. Sarah Lark tiene la habilidad de transmitirnos todo lo que sienten sus protagonistas. Lo que no he podido comprender son los comportamientos incoherentes de algunos de ellos, poco acordes con su manera de pensar y su personalidad. Esto también ha puntuado negativamente

En resumen, El rumor de la caracola es una novela de fácil lectura, que te lleva a recorrer, de la mano de sus personajes, una tierra y una cultura que podríamos calificar de exótica. Su trama principal es la eterna disputa, entre indígenas y colonos, por las tierras, de ahí que contenga ciertas dosis de belicismo que tan poco me han gustado.

Y como siempre digo: esta es la opinión de una simple lectora, no de una crítica literaria.


Su autora:


Sarah Lark es el seudónimo de Christiane Gohl (Alemania, 1958), una escritora que en los últimos años ha logrado un gran éxito en su país de origen. Estudió Educación y trabajó como periodista y redactora publicitaria. Además, durante muchos años fue guía turística, y enseguida sintió fascinación por Nueva Zelanda, donde se desarrollan sus novelas más populares. 
También ha escrito bajo los nombres de Ricarda Jordan y Elisabeth Rotenbergpero la popularidad le ha llegado con la saga que firma como Sarah Lark: una serie de historias familiares sobre la cultura de los maoríes y la colonización de Nueva Zelanda.
En la actualidad vive en España, donde dirige una pequeña granja de caballos.







18 de noviembre de 2015

Sarah Lark - La estación de las flores en llamas


FICHA DEL LIBRO
Autor:
Sarah Lark
Título:
La estación de las flores en llamas
Editorial:
Ediciones B
Año de edición:
2013 (2015)
Género:
Narrativa, Landscape
ISBN:
9788466657006
Páginas:
840




Sinopsis:
Mecklemburgo, 1837: el sueño de una vida mejor convence a los familiares de Ida de emigrar a Nueva Zelanda. Pero cuando el barco Sankt Pauli llega por fin a la Isla Sur, a todo su pasaje le espera una sorpresa desagradable. 

¿Así es realmente la tierra prometida? Pronto el destino de Ida toma un giro tan inesperado como el de su amor secreto hacia Karl. Y por algún motivo, en esa tierra Ida solo encuentra amistad y protección en la exótica y singular Cat, una chica criada entre maoríes… Hasta que llega la noche de la gran inundación.






Opinión personal:
Nadie tiene que convencerme para que adquiera los libros de Sarah Lark porque, para mí, son una apuesta segura. He leído todo lo que ha publicado, hasta ahora, bajo ese pseudónimo esta escritora alemana, afincada en tierras almerienses, Christiane Gohl. La estación de las flores en llamas es el primer volumen de la nueva trilogía de Sarah Lark. Con esta son, valga la redundancia, tres las trilogías cuya trama se sitúa en tierras de Nueva Zelanda. Y como siempre, la portada me enamoró nada mas verla.

La estación de las flores en llamas es la historia de tres personajes principales, aunque yo añadiría uno más, que va a adquirir protagonismo a lo largo de la narración. Dos de estos protagonistas principales son de origen germano. Esta vez la acción se localiza en la población alemana de Raben Steinfeld, en el año 1837. Un numeroso grupo de habitantes se está reuniendo y planteando la posibilidad de emigrar como colonos para asentarse en tierras neozelandesas. Allí hay muchas tierras sin explotar aún y cualquiera puede adquirirlas por un precio irrisorio. Ellos buscaban tierras más productivas, donde sus técnicas de cultivo intensivo pudieran dar sus frutos. La mayoría de estos alemanes eran protestantes luteranos, con unas fuertes creencias basadas en la fe. De entre este grupo de emigrantes destacaré a tres personajes que tienen mucho que decir en esta historia, aunque uno de ellos sea secundario. Ellos son Ida, Karl y Jane. La primera es hija de un herrero notable de la congregación y experto en caballos. La joven desea hacer algo más que dedicarse al cuidado de la casa. Ella sueña con aprender y ser una mujer libre. Por otro lado tenemos a Karl Jensch, un joven jornalero que está enamorado de Ida. No tiene familia porque su padres y hermanos fallecieron, y lleva una vida miserable debido a la escasez de trabajo y de alimentos. Karl es un joven inteligente, sagaz y aventurero. Lo único que quiere es labrarse un porvenir cerca de su amada,  por ello decide unirse al proyecto de emigración. El tercer personaje a destacar es Jane Beit, una mujer pragmática e inteligente, apasionada de los números. Ella lleva, en la sombra, la contabilidad de los negocios de su padre . Tanto Ida como Jane tuvieron la desgracia de vivir en una época en la que tan solo se esperaba de ellas la sumisión y el respeto a sus esposos, delimitando su lugar de trabajo al del propio hogar.

El destino de este grupo es un lugar llamado Nelson, situado en la isla sur de Nueva Zelanda, donde ya se habían colonizado tierras y se necesitaban inmigrantes para poblarlas. Todo el evento del traslado lo organizaba en padre de Jane. El conjunto de emigrantes se embarca en un antiguo buque de guerra que había sido rehabilitado como transporte de pasajeros. El viaje va a tener una duración de seis meses, durante los cuales padecieron alguna que otra baja entre los más pequeños. Las llanuras de Wairau es la zona que los colonos alemanes pretenden poblar, revitalizando sus costumbres y creando sus pueblos a imagen y semejanza de los que dejaron atrás, en Alemania. Cuando el viaje finaliza, los inmigrantes se encuentran con que las tierras que les habían prometido han sido repartidas a otro grupo de nuevos colonos. Tendrán que buscar una nueva ubicación para su asentamiento, pero todo se les complica.

Flor del árbol rata, oriunda de la isla sur de Nueva Zelanda
En tierras de Nueva Zelanda tenemos a otro de los personajes principales de este libro. Hablo de Kitten o Cat, como ella prefiere que la llamen. Es apenas una niña cuando toma la decisión de escapar de un futuro incierto dedicado a la prostitución en una estación ballenera. En su huida llega hasta un poblado maorí donde se reintegrará con total facilidad. Es el personaje que más me ha gustado, por ser una mujer fuerte, libre, que toma las riendas de su vida y sus propias decisiones, aunque algunas de sus acciones me han parecido algo incoherentes.

En La estación de las flores en llamas continuaremos asistiendo a las luchas por los derechos indígenas. Estas hostilidades siempre han estado muy presentes en los libros de Lark y aquí no iban a faltar. Seremos testigos del nacimiento de una nueva economía basada en la ganadería, más en concreto en la cría de ovejas y en el florecimiento de "los barones de la lana". La autora menciona a un par de personajes de sus anteriores libros, pero sin entrar en detalle, y nos explica el germen de la fundación de la ciudad de Christchurch.

La estación de las flores en llamas es una novela donde se combinan a la perfección la historia real y la ficción. Pertenece al género del landscape, caracterizado porque sus historias se ubican en lugares exóticos, y son una mezcla de novela romántica e histórica. Es un libro que se divide en 9 bloques y está narrado en tercera persona por un narrador omnisciente. Su narración es lineal cronológicamente, con varias tramas que se entrelazan y muy poco trasfondo histórico. Los personajes está muy bien descritos y definidos, e irán evolucionando para poder adaptarse a unos nuevos modos de vida. Sarah Lark tiene la habilidad de transmitirnos todo lo que sienten sus protagonistas. Hay otros personajes secundarios implicados en esta historia y la autora los hace muy cercamos también.

La novela está muy bien escrita, con un lenguaje sencillo, ameno y  lleno de diálogos que le dan una mayor fluidez a la historia, a pesar de tener algo más de 800 páginas. Aunque la trama transcurre con un ritmo lento, he disfrutado de la magia de la historia apreciando la belleza de cada palabra. Por supuesto la tragedia y el mal están de nuevo presentes en este libro, con unos planteamientos algo manidos y reutilizados por Sarah Lark, pero no deja de ser una historia muy bien narrada.  He disfrutado tanto con esta novela que ahora me da rabia tener que esperar a que los dos libros restantes de la saga sean publicados en España.


En definitivaLa estación de las flores en llamas es una deliciosa novela ambientada en la isla sur de Nueva Zelanda que describe con total precisión cómo fueron los comienzos de su colonización. Es la historia de subsistencia de unos emigrantes que lo abandonaron todo para mejorar su calidad de vida y que recomiendo encarecidamente a todos los amantes del landscape. 



Su autora:


Sarah Lark es el seudónimo de Christiane Gohl (Alemania, 1958), una escritora que en los últimos años ha logrado un gran éxito en su país de origen. Estudió Educación y trabajó como periodista y redactora publicitaria. Además, durante muchos años fue guía turística, y enseguida sintió fascinación por Nueva Zelanda, donde se desarrollan sus novelas más populares. 
También ha escrito bajo los nombres de Ricarda Jordan y Elisabeth Rotenbergpero la popularidad le ha llegado con la saga que firma como Sarah Lark: una serie de historias familiares sobre la cultura de los maoríes y la colonización de Nueva Zelanda.
En la actualidad vive en España, donde dirige una pequeña granja de caballos.




¿Habéis leído vosotr@s algo de novela landscape? ¿Qué os ha parecido?

 
Designed by Beautifully Chaotic