Autor: Maurizio de Giovanni
Título: El invierno del comisario Ricciardi
Editorial: Lumen
Año de edición: 2007
Género: Novela Policíaca
ISBN: 9788426419446
Páginas: 256
Sinopsis:
El comisario Ricciardi ha
heredado de su madre un extraño poder: ve el último gesto de las víctimas de
muerte violenta y escucha sus últimas palabras. En este su primer caso vemos a
Ricciardi en los camerinos del Teatro San Carlo de Nápoles, donde el gran tenor
Arnaldo Vezzi ha sido brutalmente asesinado justo antes de subir al escenario.
Como siempre, se cumplirá la ley de Ricciardi: las víctimas de un crimen,
vengan de donde vengan, hagan lo que hagan, sean pobres o ricos, acaban
muriendo por hambre o por amor.
Opinión
personal:
En un grupo de
lecturas al que soy asidua comenté, hace poco, que participaba en una yincana
criminal y que estaba buscando algún autor italiano de novela negra. Una de las
chicas del grupo me habló de Maurizio de Giovanni, en cuyo haber tiene una saga
que versa sobre un comisario muy especial. Decidí hacerle caso y comenzar por
orden, leyendo el primero, que es éste que os traigo hoy. Por cierto, utilizo dos portadas distintas para ilustrar el post y así poder incluir este libro en un reto en el que participo.
El invierno del
comisario Ricciardi, tal y como ya he comentado, es
el primer libro de una saga que consta de seis libros y que en sus cuatro
primeras partes incluye una de las cuatro estaciones del año en su título. Éste,
en concreto, desarrolla toda su trama durante el invierno en una Italia donde
impera el fascismo, más en concreto en el año 1931. Pertenece al género de la
novela negra o policíaca y está protagonizado por Luigi Alfredo Ricciardi.
Ricciardi es un
comisario de la policía de la brigada móvil perteneciente a la Real Jefatura de
Nápoles. Es hijo único de un barón que lo dejó huérfano, para su desgracia,
demasiado pronto. La madre, que estaba ingresada en un sanatorio, muere cuando
él era un adolescente. Así pues, Ricciardi no necesita trabajar porque está
montado en el dólar. Estudió derecho y posteriormente ingresó en el cuerpo
policial. Ricciardi es una persona que carga con un tremendo dolor en el alma y
que es una condena para él, e incluso una maldición. Es lo que llama "el
Asunto": ve a los muertos que han fallecido de muerte violenta. Vislumbra
la imagen de la víctima con las marcas de las heridas infringidas y con la última expresión previa a la expiración final.
Ricciardi es un
personaje muy especial, carente de amigos. Es taciturno y nunca sonríe. Su
personalidad es impenetrable, asocial, solitario, silencioso, tremendamente tímido
y no sabe disfrutar de la vida. Con una personalidad así
cualquiera se acerca a él, jeje. Como nuestro protagonista no le cae bien a casi nadie, porque le consideran una persona algo rarita, solo cuenta con la sincera amistad de su compañero, el sargento Raffaele Maione, unido a él por unos hechos muy especiales y traumáticos que afectaron a su vida personal hace bien poco. También cuenta con el cariño de su tata Rosa, la señora que trabaja para él desde que era pequeño.
El caso al que se
enfrenta nuestro comisario en esta ocasión es el asesinato del conocido tenor
Arnaldo Vezzi. El cuerpo del tenor aparece en su propio camerino del teatro de
Nápoles. Vezzi está sentado, con un cristal clavado al cuello y hay sangre por
todas partes. Al ser un personaje tan conocido y admirado por su talento, no es
extraño que sea amigo personal del propio Mussolini, por lo que Ricciardi debe
dar prioridad a la resolución de este caso. A la victima la odiaba todo el
mundo porque era un ser terrible, perverso, soberbio y egocéntrico, por lo que todos
los que estaban en ese momento asistiendo a la representación de la obra serán
sospechosos, ya que tenían motivos más que suficientes para guardarle rencor o incluso
desearle la muerte.
Maurizio de Giovanni sigue los cánones de las novelas de detectives, pero a la
antigua usanza. En esta investigación no vamos a
contar ni con la policía científica, ni se usarán las pruebas de ADN para descartar sospechosos, ni ningún otro
avance de la ciencia criminalística. Solo se contará con la perspicacia, intuición
e inteligencia de nuestro protagonista.
El invierno del
comisario Ricciardi está compuesto de 33 capítulos
bastante cortos. El personaje principal está magistralmente perfilado. Su
autor, haciendo uso de una prosa amena y sencilla, ha conseguido transmitirme
la tristeza y el dolor que padece Ricciardi. Todo narrado con una exquisita sobriedad y elegancia, haciéndonos
participes de la pobreza y el hambre en el Nápoles de la época. Nos muestra la construcción
de un estado que quiere parecer perfecto a los ojos del mundo, cuando en
realidad no lo es. Crea un retrato del Nápoles fascista muy certero.
A pesar de todo
esto, el libro me ha defraudado un poco porque, aunque cuenta con la originalidad
de las apariciones de los muertos (que dicho sea de paso ya no es tan novedoso,
porque ha sido un recurso muy utilizado en el cine de los últimos años y en
alguna que otra serie de televisión), es demasiado lento y su trama apenas
contiene giros. El desarrollo de los acontecimientos se hace de una manera
sosegada, pausada casi. Es más bien una novela adecuada para quien le guste las
historias sin ritmo ni sobresaltos. La verdad es que no creo que continúe con
la lectura de esta saga.
Su autor:
Maurizio de Giovanni es un escritor italiano conocido por su serie de novelas criminales ambientadas en el Nápoles fascista de los años 30, protagonizadas por el comissario Ricciardi, y que ya ha sido traducida al francés, al alemán y al español. Nació en 1958 en Nápoles, ciudad en la que actualmente vive con su esposa Paola, que edita sus libros.Trabajaba como empleado de banca cuando con casi 50 años se apuntó a un curso de creación literaria humorística. Sus compañeros enviaron uno de sus relatos al concurso literario Tiro Rapido, patrocinado por Porche y celebrado en el Gran Café Gambrinus de Nápoles. Así nació Ricciardi un hombre que puede ver lo que los otros no ven. Su éxito fue tan rotundo que el autor siguió trabajando y de momento ya existen seis novelas dedicadas a Ricciardi.


















