FICHA DEL LIBRO
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Autor:
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Mikel Santiago
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Título:
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El extraño verano de Tom Harvey
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Editorial:
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Ediciones B
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Año de edición:
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2017
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Género:
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Thriller
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ISBN:
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9788466661058
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Páginas:
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498
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Sinopsis:
“Yo estaba en
Roma cuando Bob Ardlan me llamó. Para ser exactos: estaba con una mujer en
Roma, cuando Ardlan me llamó. Así que cuando vi su nombre en la pantalla del
teléfono pensé: “Qué demonios, Bob. No me llamas en una eternidad y vienes a
estropearme el mejor momento del verano.” Y lo dejé sonar.
Dos días después,
supe que Bob había caído desde el balcón de su mansión en Tremonte pocos
minutos después de marcar mi número. ¿O tal vez le habían empujado? No me
quedaba más remedio que pisar el acelerador del coche y plantarme allí para
hacer unas cuantas preguntas.”
Fuente: contraportada

Opinión personal:
Reconozco que
cuando vi esta portada tan fresca, luminosa e intrigante entre las novedades de
Ediciones B, no me pude resistir a reclutarla para mi biblioteca personal. Hoy
os traigo mis impresiones sobre El extraño verano de Tom Harvey, una lectura
que ha sido precisamente todo lo que su portada prometía.
A grosso modo esta es la historia de cómo
a un saxofonista americano, amante del jazz y actualmente guía turístico de la
ciudad de Roma, se le complica el verano de mala manera cuando decide meterse
en un berenjenal, investigando la muerte de un amigo del que llevaba tiempo sin
tener noticias: un antiguo fotorreportero de guerra reconvertido en afamado pintor.
Una llamada. Una
simple llamada telefónica de Bob Ardlan, el padre de su exmujer, y que Tom no
pudo atender porque en esos momentos se dedicaba a otros menesteres más
interesantes, fue el desencadenante que sumergió a nuestro protagonista en una
de sus peores pesadillas. Dos días después recibe la llamada de su exmujer
Elena informándole que Bob murió tras precipitarse por el balcón de su
dormitorio. Elena lo necesita a su lado, para que su duelo sea más llevadero y
Tom no duda en trasladarse hasta Villa Laghia, en el pequeño pueblo italiano de Tremonte,
para reconfortarla y tratar de averiguar qué quería Bob de él quince minutos
antes de dejar de respirar. Porque Tom fue a la última persona a quien llamó.
Todo parece indicar que podría tratarse de un suicidio o de un terrible
accidente. Tras la aparición de ciertas pistas, nuestro protagonista se
obsesiona, de una manera enfermiza, con esta
muerte y acabará sumergido en el entorno más cercano del artista, reconvertido, por su cuenta y riesgo, en un Poirot de marca
blanca que no cejará en su empeño por resolver la muerte de su amigo, buscando
sospechosos y elaborando mil conjeturas, algunas de tintes maquiavélicos.
El extraño
verano de Tom Harvey se estructura en un
total de ocho episodios, como si de una serie de televisión se tratase, cada
uno de ellos con sus correspondientes capítulos. A través de un narrador protagonista,
el de Tom Harvey, su autor nos sumerge en una historia con un buen ritmo y
agilidad narrativa gracias a que dosifica correctamente la tensión y el
suspense en torno a los acontecimientos. El empleo de un narrador en primera
persona, aún siendo muy arriesgado, es ideal porque permite un acceso completo
a los pensamientos y decisiones del protagonista. Un punto de vista interesante
para revelar su personalidad, entender sus inquietudes y miedos o incluso
empatizar con él. Personalmente me gusta
sumergirme entre las páginas de un libro para evadirme de la realidad y meterme
en unos zapatos que no son míos, disfrutando de una historia que nunca jamás
viviré y eso lo logro cuando la narración está inteligentemente llevada a cabo
por un narrador protagonista que acapara toda mi atención, haciéndome partícipe
de su aventura al completo. Pero tiene una parte negativa porque solo se
muestra la trama desde el punto de vista exclusivo de su personaje principal, pudiendo
sesgar ciertos matices de la historia a los que no tiene acceso.
Como ya he
comentado, el punto fuerte de esta novela recae en su protagonista, un
personaje creíble, de carne y hueso, con sus luces y sus sombras. A Tom lo
iremos descubriendo como un bohemio soñador, bonachón y apasionado. Un pagafantas divertido y obstinado, que
siempre lo da todo cuando sus amigos lo necesitan. Sin embargo, el resto de personajes
secundarios están ligeramente pincelados, descafeinados, con la profundidad
justa para poder identiificarlos y hacernos una ligera idea de hasta dónde están
dispuestos a llegar.
Mikel Santiago,
una vez más, se nos revela como un experto en crear la ambientación capaz
de transportar al lector hasta una población típica del Mediterráneo, llena de
encanto, de luz, de mil colores y de glamour. Con un estilo directo, una prosa
exenta de artificio y mucho diálogo, la
novela es de fácil lectura y mantiene la intriga desde la primera página
gracias a que el autor domina su dosificación para que, poco a poco, las piezas
revueltas del rompecabezas comiencen a encajar sin fisuras.
En resumen, El
extraño verano de Tom Harvey es una novela de misterio que cuenta con un
protagonista singular, de entretenida lectura en la que nada parece tener
sentido y todo el mundo atesora motivos sobrados para cometer un asesinato. Una
historia bien argumentada y perfectamente desarrollada que mantiene la intriga
desde sus primeras páginas. Una novela que recomiendo a los amantes de este
género que quieran tener entre sus manos una trama absorbente.
Y como siempre digo: esta es la opinión de una simple lectora, no de una crítica literaria.
Su autor:
Mikel
Santiago (Vizcaya,1975). El piano de su
hermana, que siempre resonaba por la casa, despertó en él un apetito muy
temprano por la música. De sus primeras lecturas recuerda las obras de Sherlock
Holmes, Los Cinco y Edgar Alan Poe.
Ha
vivido en Irlanda, de donde sacó las ideas para escribir esta novela, y
actualmente reside en Ámsterdam, donde trabaja en el mundo del software. Cuando
no está entre ordenadores, se dedica a escribir y a tocar la guitarra con su banda
de blues-rock. La
última noche en Tremore Beach, su debut literario, se ha convertido
en un fenómeno antes de su publicación y ha hecho que se le compare con
maestros como Stephen King, Jöel Dicker o John Connolly.













