Editorial: | |
Año de edición: | 2026 |
Páginas: | 488 |
P.V.P. | 22,90 euros |
Sinopsis:
Una chica desaparece en Madrid. Axel Nash y Loor, dos policías que no siguen las reglas, empiezan a investigar y descubren algo que no deberían haber visto. Pistas que desaparecen. Testigos que mienten. Órdenes que obligan a callar.
Y cuanto más avanzan, más claro lo tienen: esto no va de un asesinato, va de poder, de dinero, de gente capaz de todo. Pero Axel y Loor no saben detenerse. Y esta vez cruzar la línea puede costarles mucho más que el caso.
Fuente: web de la editorial

Opinión personal:
Esta novela, protagonizada por Axel Nash y Loor, llegó a mis
estanterías por sorpresa, y tras ver las buenas críticas que habían recibido
las dos entregas que la preceden, decidí hacer una excepción y leerla,
rompiendo mis propias reglas de empezar las series desde la primera novela. Y
la verdad es que he descubierto que Luis García-Rey tiene el don de mezclar el
thriller policial con el humor absurdo de la vida cotidiana, añadiendo además a
la ecuación unos personajes que son unos desastres emocionales que necesitan
terapia más que respirar.
La historia arranca con un prólogo en el que el comisario
Ortiz se ve envuelto en una situación nada recomendable en Edimburgo. Luego nos
trasladamos a Madrid con Axel Nash meditando en su sofá mientras ve películas
de James Bond porque su psicóloga le ha dicho que tiene que "aprender a gestionar
el aburrimiento". Entonces llega el caso de la desaparición de una chica que
lo cambiará todo. Axel y Loor reciben el encargo de localizarla y se meterán en
algo muy chungo de lo que no saldrán indemnes…
Me ha gustado especialmente cómo el autor va alternando ambas
subtramas hasta conseguir que confluyan. Además, una tercera línea temporal
situada en 1975 aporta la información fundamental para entender qué está sucediendo
en el presente. Poco a poco, las piezas van encajando y el lector descubre que
detrás de todo hay secretos que han estado bien guardados durante décadas.
La relación entre Axel y Loor es uno de los grandes
atractivos de la novela. No son policías que siguen el procedimiento, ellos van
por libre, tienen una relación peculiar con las normas y, cuando se empeñan en
algo, mejor apartarse. Por el bien de todos. Estos dos juntos tienen más
peligro que un bautizo de un Gremlin. Axel es un bocazas, irónico y con una
capacidad extraordinaria para meterse en problemas. Está en terapia, intentando
gestionar sus emociones, aunque meditar no parece ser lo suyo. Loor tampoco se
queda atrás. Es toda impulsos, tiene una lengua afilada, poco interés por los
convencionalismos y bastante menos paciencia que Axel.
Otra de las virtudes de la novela son las grandes dosis de
humor que contine. Un humor muy negro, irreverente y gamberro que aparece
constantemente, incluso en situaciones donde, objetivamente, quizá no debería
una reírse. Un recurso brillante para restarle dramatismo a ciertas
situaciones. Los personajes se insultan con cariño, se burlan los unos de los
otros, y te pasas la mitad del libro riéndote a carcajadas de lo patéticos que
son, y la otra mitad con los nervios a flor de piel porque resulta que, a pesar
de ser unos desastres con piernas, son extremadamente competentes investigando
crímenes.
Contiene una importante crítica social al poder, la
corrupción, el racismo y los abusos. Lo único que podría criticarle es que las
descripciones de ciertas escenas son demasiado explícitas para mi gusto y creo
que es algo innecesario para la trama, que los personajes me han parecido
excesivamente irreverentes, aunque me lo he pasado en grande con ellos, y un
desenlace (con disyuntiva incluida) que deja dudas en el aire.
En definitiva, un thriller con personajes temperamentales y, sobre todo,
mucho sentido del humor. Luis García-Rey logra combinar la intriga con ese
punto canalla que hace que la lectura resulte entretenida. Y si después de
leerlo os entran ganas de ser policías, pensadlo bien. Es probable que se os
pase cuando recordéis que probablemente no tendríais a Loor al lado para
mandaros a por el pu*o café.






Muchas gracias por tu reseña.
ResponderEliminarA mí me ha gustado esta tercera entrega de Nash y Loor. Pero reconozco que no me ha enganchado tanto como las dos primeras. Espero que la historia siga. Deja cosas por ahí....
Saludos, Isa