Hacia los mares
de la libertad es la historia de tres personajes principales, aunque yo
añadiría uno más, que va a adquirir protagonismo a lo largo de la narración.
Dos de estos protagonistas son de origen irlandés, se trata de Michael Drury y
de Kathleen, ambos hijos de aparceros que trabajan en las tierras de un noble
inglés. Los dos jóvenes, que se aman en secreto, planean huir hacia tierras
americanas, buscando una vida mejor y en las que pasar menos penalidades. Todos
estos planes se truncan cuando Michael, al enterarse de que Kathleen está
embarazada, decide robar para poder comprar el pasaje de ambos hacia Norteamérica.
Finalmente es detenido y condenado a
trabajos forzados en la colonia penal de Tierra de Van Diemen, la actual isla
de Tasmania. Kathleen por tu parte,
conocedora del destino final de Michael, decide aceptar la propuesta
matrimonial de Ian Coltrane y poner rumbo a tierras de Nueva Zelanda, donde Ian
ejercerá su oficio de tratante de ganado.
Por otro lado
tenemos a dos mujeres inglesas que son totalmente opuestas entre sí: Lizzie
Owens, una joven prostituta que será condenada por robo y trasladada en barco,
para cumplir condena, a la misma isla que Michael. Será durante este trayecto
cuando ambos jóvenes se conozcan y Lizzie se prenda del irlandés hasta la
médula. La otra mujer, que para mí es tan protagonista como los otros tres, es
Claire Edmund, una joven de noble cuna inglesa que tras contraer matrimonio con
el amor de su vida, en contra de los preceptos paternales, se traslada con él a
las Llanuras de Canterbury. Es allí donde entrará en contacto con Kathleen,
forjándose entre ambas mujeres una historia de amistad, casi diría yo de
hermanamiento, que perdurará con el tiempo.
Llanuras de Canterbury
Como ya he
comentado con anterioridad, Claire me parece uno de los personajes más
especiales, además del de Lizzie. Claire se presenta en la historia siendo un
completo desastre, no sabe cocinar, ni peinarse en condiciones, ordeñar una vaca
o coser el roto de un vestido. Descuida todos los quehaceres de su casa porque
no sabe llevarla adelante , puesto que
en Inglaterra tenía criados que se lo hacían todo. Por desconocer, no sabe
siquiera cómo es el momento final de una parturienta. Es una romántica, lectora
empedernida de novelas de amor y de mitología griega. Es una excelente amazona
y le encanta estudiar las estrellas. Habla varios idiomas, entre ellos francés,
latín e italiano y toca muy bien el piano. A pesar de todos estos
conocimientos, Claire se siente muy sola. Es un personaje que me atrajo por su
honestidad, su sinceridad y sencillez. Comienza siendo una mujer frágil, insegura, desvalida, que se
vuelve una luchadora nata a base de sufrir los reveses que la vida le da.
Hacia los mares
de la libertad está narrado en tercera persona de una manera sencilla, amena,
con amplia presencia de diálogos. Es una novela muy bien ambientada a pesar de
desarrollarse en diversos lugares geográficos, tales como Irlanda, Inglaterra,
y sobre todo en Nueva Zelanda.
Como en todos sus
libros, Sarah Lark va a dar el mayor protagonismo al género femenino, que se
caracterizarán por su bondad, fortaleza e inteligencia. Muy en contra de sus
personajes masculinos, que son mediocres, crueles, maltratadores o borrachos,
siendo personajes más secundarios, por lo que están menos desarrollados, a
excepción de Michael. Personajes, a pesar de todo, muy bien perfilados, que llegan incluso a
transmitirnos sus sentimientos. Vamos a ser testigos de sus evoluciones
personales y de cómo la vida les hace tomar decisiones que jamás imaginaron.
Poco habría que
comentar de la portada de hacia los mares de la libertad, porque como siempre,
se repite la misma fórmula que para el resto de sus novelas publicadas en
España.
En este libro, Sarah
Lark tratará un poquito más a fondo la cultura maorí, sus costumbres, los
conflictos que tienen con los colonos a causa del apropiación indebida de sus
tierras. Así mismo conoceremos la vida de los balleneros, un trabajo realmente
detestado por aquellos que no tenían mas remedio que realizarlo. Era un trabajo
sucio, pestilente y efímero.
El tema a que
dará mayor protagonismo es al de la fiebre del oro, gracias al cual llegó más
gente a la colonia y se crearon ciudades en las zonas montañosas. Pero por otro
lado aumentó conflicto con los maoríes por tus tierras.
En definitiva, recomiendo su lectura al igual que el resto de los libros publicados por Sarah Lark. Me mantuvo enganchada a su lectura desde la primera página, a pesar de que el principio del libro es un pelín mas lento que el resto.